Extienden a toda Europa la búsqueda de la nena británica desaparecida en Portugal

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Más de dos semanas después de la desaparición de la niña inglesa Madeleine McCann, de cuatro años de edad, en el sur de Portugal, las investigaciones siguen sin dar resultados pero se amplían a toda Europa.

La pequeña Maddie desapareció el 3 de mayo en un complejo hotelero en Praia da Luz, a 300 km al sur de Lisboa.

National Express, la mayor compañía británica de autobuses, anunció que distribuirá retratos de la pequeña Maddie en las estaciones de los 27 países de la red Eurolines, que comunica más de mil ciudades europeas.

El gestor de los principales aeropuertos británicos, BAA, e incluso algunas
compañías petrolíferas, se han unido a la iniciativa y van a pegar el retrato de la niña en los principales aeropuertos y estaciones de servicio del Reino Unido.

Los padres de Madeleine, ambos médicos, aseguran que no desistirán y anunciaron que si es necesario extenderán la campaña de búsqueda a nivel mundial.

Por el momento, la página web creada por la familia el miércoles para recoger información y donaciones ya recibió más de 80 millones de visitas.

Asimismo las donaciones siguen llegando al "Fondo Madeleine McCann: moviendo cielo y tierra", creado para la ocasión.

Desde particulares hasta grandes multinacionales, pasando por estrellas del fútbol, la movilización alcanzó una dimensión internacional sin precedentes.

Numerosos medios de comunicación británicos propusieron recompensas por cualquier tipo de información que haga avanzar la investigación. El total de las ofertas supera los cuatro millones de euros.

Pero del lado de la investigación no ha habido grandes avances.

Desde el comienzo de las investigaciones, la policía judicial portuguesa privilegió a pista del secuestro, sin descartar otras hipótesis.

Los investigadores siguen recibiendo abundante información de testigos que aseguran haber visto a Maddie. Sin embargo ninguno de los testimonios ha aportado pistas sólidas.

Un británico de 33 años que vive cerca del complejo hotelero en el que la pequeña desapareció, e identificado por la prensa como Robert Murat, fue inculpado el martes.

La policía judicial precisó no obstante que no disponía de elementos suficientes para arrestarlo.

Al día siguiente, uno de sus conocidos, el ciudadano ruso Serguei Malinka, fue interrogado durante varias horas.

Los domicilios de ambos fueron registrados y la policía se incautó de material informático, sin que el análisis haya aportado nada hasta el momento.

Los dos individuos niegan toda implicación en el caso y defienden su inocencia.

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