21 de enero 2006 - 00:00

Falleció el presidente de Kosovo

Ibrahim Rugova
Ibrahim Rugova
Pristina (ANSA).- El presidente de la provincia serbia de Kosovo, Ibrahim Rugova, murió ayer en Pristina sin haber hecho realidad su sueño de independencia, informaron fuentes oficiales.

Rugova, de 61 años y quien padecía cáncer, murió mientras dormía en la noche del viernes, dijeron los familiares del mandatario, cuyo cargo fue ocupado de inmediato por el jefe del Parlamento, Nexhat Daci.

La muerte de Rugova generó preocupación en Belgrado, que admitió su temor de que se abra un espacio para la sucesión de un líder violento en Kosovo.

Tras conocerse la noticia, el gobernador de la ONU para Kosovo, Soren Jessen-Petersen, celebró de urgencia una reunión con el premier Bajram Kosumi y otros miembros del gobierno para discutir la situación de la provincia serbia, bajo administración de las Naciones Unidas.

Poco después, portavoces oficiales anunciaron que el puesto de Rugova será ocupado por Daci, quien se mantendrá en el cargo hasta que el Parlamento designe a un nuevo presidente.

Rugova, reconocido como un luchador por la independencia de Kosovo, murió en medio de las gestiones iniciadas en noviembre, bajo supervisión de la ONU, para definir un nuevo estatuto para la provincia serbia, poblada por una mayoría de albaneses.

Visto como líder político reconocido por los albaneses, Rugova era considerado, aún por sus adversarios, como un protagonista central de la turbulenta historia de Kosovo.

Pero el presidente falleció sin poder ver cumplido su sueño de una Kosovo independiente.

Los primeros indicios del compromiso de Rugova con el nacionalismo aparecieron a finales de los años 90, cuando se produjo la intervención de la OTAN contra las milicias de Slobodan Milosevic, por entonces presidente de Yugoslavia y responsable de la abolición de la autonomía kosovar.

Cuando se consumó la intervención de la OTAN, Rugova formaba parte de una línea moderada que proponía la creación de un estado paralelo, no violento, pero bien diferenciado de Belgrado.

Las acciones políticas y militares del Ejército de LIberación de Kosovo (UCK) hicieron que quedara en un segundo plano en la escena política, pero esa situación de marginación no duró mucho.

Cuando retornó la política de la palabra y la diplomacia, Rugova se reafirmó como líder y ganó todas las elecciones celebradas mientras Kosovo estuvo bajo administración de la ONU.

"Rugova representaba el símbolo de la lucha de Kosovo por la independencia, la libertad y la democracia", dijo el consejero político del presidente fallecido, Skender Hyseni.

En declaraciones telefónicas a ANSA desde Pristina, Hyseni se se mostró convencido de que "la situación política después de Rugova cambiará" en la provincia serbia.

El consejero dijo que confía en que continuarán las negociaciones por el nuevo estatuto de Kosovo.

"Ultimamente, el presidente Rugova decía que el sueño se hará realidad y Kosovo será un estado independiente y soberano muy pronto", añadió Hyseni.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Manuel Durao Barroso, señaló que Rugova era "un líder altamente respetado".

"La Comisión Europea ha apreciado su trabajo para lograr una solución pacífica al problema de Kosovo y confía en que habrá otro líder que continuará en la línea de su mismo espíritu", subrayó.

A su turno, el enviado especial de las Naciones Unidas, el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, dijo que las negociaciones entre enviados de Serbia y Kosovo para definir la situación de ese territorio se reanudarán el próximo miércoles con el primer "cara a cara" entre representantes de ambas partes.

El gobierno serbio ha dicho que teme que la muerte de Rugova, adversario de Belgrado en tanto siempre ha luchado por la independencia de Kosovo, pueda dejar espacio para la sucesión de un líder violento.

Sanda Raskovic-Ivic, brazo derecho del premier Vojislav Kostunica para la cuestión kosovar, definió a Rugova como un hombre "democrático y no violento".

"La muerte de Rugova crea preocupación por el perfil de su probable sucesor", dijo Raskovic-Ivic.

En tanto, la mayoría de los líderes de la minoría serbo-kosovar lanzaron apelaciones a la calma, la paz y la continuidad del diálogo sobre la situación de Kosovo, a la vez que expresaron sus condolencias por la muerte de Rugova.

"Es crucial preservar la paz en la región", dijo Oliver Ivanovic, un dirigente moderado serbo-kosovar.

Ivanovic llamó a la dirigencia albanesa de Pristina y a las fuerzas de paz a empeñarse para prevenir posibles focos de violencia.
 

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