Finalizó juicio por la masacre de Noruega: acusado pidió absolución y amenazó con nuevos ataques
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Anders Breivik, autor de los atentados en los que mató 77 personas en 2011
"Mis hermanos en los movimientos de resistencia noruego y europeo están sentados siguiendo este caso mientras planean nuevos ataques. Pueden ser responsables de que 40.000 personas mueran", dijo amenazante a los jueces.
Como ejemplo, citó el reciente hallazgo de un explosivo en una central nuclear sueca, en un caso donde no ha habido arrestos, pero que él atribuye a sus "hermanos" en el movimiento de resistencia .
Si los marxistas y los liberales que "controlan" Noruega quieren evitar un conflicto con los nacionalistas y conservadores, deben crear una zona reservada para ellos, como se hace con otros pueblos originarios en otras partes, lejos del "infierno multiétnico", afirmó.
Según Breivik, el Partido Laborista, que ha controlado la política del país las últimas décadas, quiere "destruir" su cultura, a la raza nórdica y al pueblo noruego, igual que hacen la UE y la ONU con los pueblos originarios europeos, mientras se respalda a los indios bolivianos. "El hecho de que a ellos se les apoye mientras se nos reprime es una injusticia insoportable", aseguró.
Breivik repitió muchas de las ideas que ha defendido en su declaración inicial y durante el juicio, como su denuncia de la "marginación" de las ideas nacionalistas o su crítica a la falta de moral, la disolución del núcleo familiar o el aborto.
Los noruegos sufren una "psicosis cultural grave", ejemplificada en que dos refugiados -uno de ellos, Alexander Rybak, de origen bielorruso y que ganó en 2009- representasen a su país en Eurovisión, una "burla y humillación" para Breivik.
El extremista noruego acusó a muchos de sus compatriotas de sufrir "auto-odio cultural" y explicó que la medicina es "más nacionalismo". Varios familiares de las víctimas abandonaron en silencio la sala antes de que comenzara a hablar, en señal de protesta.
Breivik hizo estallar el pasado 22 de julio una furgoneta bomba en el complejo gubernamental de Oslo, causando la muerte a ocho personas, y se trasladó luego en coche a la isla de Utøya, al oeste de la capital, donde perpetró una matanza en un campamento de las Juventudes Laboristas en la que murieron otras 69.




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