3 de agosto 2005 - 00:00

Firme defensa del hombre fuerte de Lula, pero hubo más denuncias

El ex jefe de gabinete de Lula da Silva, el diputado José Dirceu (izquierda), y el hombre quedenunció el escándalo de los sobornos en Brasil, Roberto Jefferson (derecha), se cruzaronayer duramente en el Congreso de Brasil.
El ex jefe de gabinete de Lula da Silva, el diputado José Dirceu (izquierda), y el hombre que denunció el escándalo de los sobornos en Brasil, Roberto Jefferson (derecha), se cruzaron ayer duramente en el Congreso de Brasil.
Brasilia (ANSA, AFP, EFE, Reuters, diarios locales) - El diputado brasileño José Dirceu, ex jefe de gabinete y hombre fuerte del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, negó ayer categóricamente haber organizado un sistema de sobornos pagados por el gobernante Partido de los Trabajadores a legisladores, como había denunciado su colega Roberto Jefferson. Mientras, éste se mantuvo firme en sus acusaciones y, sugestivamente, mencionó por primera vez a Lula como partícipe de una reunión en la que se negociaban nombramientos para una empresa estatal de la que, dijo, se desviaron fondos al Partido de los Trabajadores.

«Jamás permitiría compra de votos o pago a legisladores. Jamás le hice a ningún parlamentario alguna propuesta que no sea lícita, republicana», dijo Dirceu al declarar ayer ante la Comisión de Etica de la Cámara de Diputados, que juzga a Jefferson por no haber presentado pruebas de sus denuncias.

«No organicé y no soy el jefe de las 'mensualidades' ( coimas a legisladores). No es verdad. Usted está mintiendo»,
dijo Dirceu en la tensa sesión mirando a Jefferson, quien estaba en primera fila y tuvo derecho a una intervención.

Dirceu renunció luego de que Jefferson lo acusó de haber estadoal tanto de los supuestos sobornos que la dirección del PT pagó a un centenar de legisladores para comprar su apoyo.

• Penas

La anterior cúpula del PT, que renunció tras las denuncias, negó haber pagado « mensualidades», pero admitió que entregó decenas de millones de dólares para las campañas del partido y de aliados sin declararlos a la Justicia. La admisión de delitoselectorales es preferible para los involucrados porque tienen una pena máxima de 3 años, por lo que son excarcelables.

«Soy responsable y asumo mis actos como ministro y como diputado. Pero no asumo los actos de la comisión ejecutiva nacional del PT», dijo Dirceu.

El ex ministro negó que pienserenunciar a su banca en Diputados, ya que eso le impediría «mirar a los ojos a mi generación del '68, a mis compañeros de lucha contra la dictadura, de la militancia del PT», dijo.

«Voy a luchar por mi mandato hasta el fin. Sólo quiero justicia», dijo Dirceu, que también despegó a Lula del caso.


«Lo dije y lo repito: éste es un gobierno que no roba, que no deja robar y que combate a la corrupción», enfatizó. Según él, está siendo acusado por su carácter de izquierdista y militante del PT, un partido ajeno a la corporación política tradicional.


Jefferson, por su parte, fiel a su estilo histriónico, habló mirando directamente a las cámaras de televisión y asumió un tono irónico, llamando frecuentemente «inocente diputado» y «honrado ministro» a Dirceu.

«No mienta más, deje de ser profesor de esa escuela de mentiras. Yo no claudico, titubeo o falseo», dijo Jefferson también mirando a los ojos a Dirceu.

«Usted amedrenta a las personas. Muchos temen este enfrentamiento con usted, pero yo no. Lo que yo sí temo son las consecuencias porque usted provoca mis instintos más primitivos», le dijo Jefferson.


El diputado acusador, que debe declarar el viernes ante la Comisión de Etica, mencionó por primera vez a Lula como partícipe de un encuentro en el que se negociaron nombramientos en la empresa estatal Furnas Centrales Eléctricas. Según dijo en su momento, de allí se desviaba mensualmente una remesa de 3 millones de reales (1,25 millón de dólares al cambio actual) para financiar ilegalmente al PT y sobornar a legisladores.

«El asunto fue tratado por mí, su excelencia, el ministro Walfrido (Mares Guia) y el presidente Lula escuchando», dijo, ante la negativa de su interlocutor.

Por otro lado, Jefferson indicó que emisarios del PT y de su fuerza política -el Partido Laborista Brasileño (PTB)- intentaron negociar con respaldo oficial un apoyo financiero a ambas agrupaciones con Portugal Telecom, empresa que participó en la privatización del sistema telefónico.

«Nuestros emisarios del PT y del PTB viajaron a Portugal y estuvieron en la presidencia de Portugal Telecom», hacia fines de enero, precisó. Dirceu lo negó tajantemente, tal como hizo la empresa a través de un comunicado.

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