La derrota de Flávio Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil abrió una nueva etapa para el dirigente del Partido Liberal (PL), que deberá afrontar un escenario judicial complejo. El senador está vinculado a dos investigaciones que analizan presuntas irregularidades financieras, posibles maniobras de lavado de dinero y relaciones económicas con empresarios y operadores bajo investigación. Los expedientes tramitan en el Supremo Tribunal Federal (STF), aunque todavía debe definirse qué tribunal tendrá competencia cuando termine su mandato parlamentario, previsto para fines de enero de 2027.
Flávio Bolsonaro bajo presión: enfrenta dos investigaciones por lavado de dinero en Brasil y temen por una posible fuga del país
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro enfrenta dos causas vinculadas con el financiamiento de Dark Horse y sus relaciones con el abogado Willer Tomaz. En febrero de 2027 también terminará su mandato como senador.
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Las investigaciones apuntan a un pedido de u$s24 millones para financiar una película sobre su padre y a presuntas operaciones financieras vinculadas con un abogado cercano. La competencia judicial tras el fin de su mandato todavía debe definirse.
Las dos causas tienen distintos puntos de partida. Una se concentra en los fondos solicitados para financiar Dark Horse, una película sobre la vida del expresidente Jair Bolsonaro. La otra indaga los vínculos personales y financieros del senador con el abogado Willer Tomaz, relacionado con empresas que aparecen en investigaciones sobre movimientos sospechosos de dinero y presuntas irregularidades en el sector de las apuestas deportivas. Flávio niega haber cometido delitos y rechaza las acusaciones.
La causa Dark Horse: los u$s24 millones para la película sobre Jair Bolsonaro
La primera investigación apunta al financiamiento de Dark Horse, una producción cinematográfica centrada en la trayectoria política del expresidente brasileño. El caso tomó relevancia después de que el medio The Intercept Brasil publicara, el 13 de mayo, audios en los que Flávio Bolsonaro le solicita fondos al banquero Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master, para llevar adelante el proyecto.
Según las grabaciones, el senador pidió 134 millones de reales, equivalentes a unos u$s24 millones. La investigación analiza las condiciones en las que se negociaron esos recursos, el destino de los fondos y la posibilidad de que parte del dinero haya sido utilizado con fines distintos de los declarados.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, Vorcaro transfirió al menos 61 millones de reales —unos u$s11 millones— a Havengate Development Fund, un fondo radicado en Estados Unidos y administrado por personas vinculadas con el abogado de Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio. La Policía Federal busca determinar si parte de esos recursos llegó a cuentas estadounidenses relacionadas con la familia Bolsonaro y si hubo beneficios personales derivados de las operaciones.
En julio, el ministro André Mendonça, integrante del STF y relator del expediente, autorizó la investigación de Flávio por posibles delitos de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas. El procedimiento se vincula con las actuaciones más amplias sobre las presuntas irregularidades financieras atribuidas al grupo de Vorcaro. El exbanquero permanece en prisión preventiva desde marzo de 2025.
El senador reconoce haber solicitado los fondos, pero sostiene que se trataba de financiamiento privado para una producción audiovisual sobre su padre. Su argumento es que la búsqueda de patrocinadores privados no constituye por sí misma una irregularidad. La investigación deberá determinar si las transferencias y el destino del dinero permiten sostener alguna de las hipótesis delictivas.
La investigación por sus vínculos con Willer Tomaz
El segundo expediente se originó en las averiguaciones sobre el abogado Willer Tomaz, amigo de Flávio Bolsonaro y vinculado con empresas bajo análisis por presuntos movimientos financieros sospechosos. La Policía Federal remitió las actuaciones al Supremo el 18 de octubre y el ministro Alexandre de Moraes quedó a cargo de su tramitación.
Uno de los principales elementos examinados por los investigadores es la relación financiera entre el senador y Alcazar Holdings, una sociedad vinculada con Tomaz. Según documentación analizada por la Policía Federal y publicada por Folha de S.Paulo, Flávio figuraba como usuario con permisos de administración —identificado como usuario master— de una cuenta bancaria de esa empresa. Ese nivel de acceso habría permitido operar sobre la cuenta y es uno de los puntos que la investigación busca esclarecer.
Los investigadores también detectaron registros de viajes, comunicaciones y encuentros entre ambos. Según la información publicada por Folha, empresas vinculadas con el entorno empresarial de Tomaz habrían intervenido en la compra de pasajes aéreos para viajes de Flávio y sus familiares a Europa durante 2025. Los agentes también encontraron documentos personales relacionados con el senador entre los archivos digitales del abogado.
Tomaz, por su parte, aparece en otras actuaciones vinculadas con presuntas irregularidades en el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS), el sistema previsional brasileño. La Policía investiga sospechas sobre el origen y la circulación de fondos asociados con esas maniobras y con empresas vinculadas al sector de las apuestas.
Flávio rechazó las acusaciones y afirmó que su relación con Tomaz es exclusivamente de amistad. También negó haber tenido acceso con facultades de administración a cuentas de las empresas del abogado. La defensa de Tomaz sostuvo que sus compañías y participaciones son legales, que no existen socios ocultos ni patrimonio escondido y que el vínculo entre ambos es personal. Además, la defensa del senador señaló que las actuaciones remitidas al STF todavía no se habían convertido en una investigación formal por decisión judicial.
Qué puede cambiar cuando deje el Senado
El mandato parlamentario de Flávio Bolsonaro finalizará el 31 de enero de 2027. A partir de entonces, dejará de ocupar un cargo electivo por primera vez desde el comienzo de su trayectoria política, en 2003. El cambio puede incidir en la competencia judicial, pero no implica automáticamente que los dos expedientes deban pasar a tribunales de primera instancia.
En marzo de 2025, el Supremo Tribunal Federal resolvió, por siete votos contra cuatro, que el fuero especial puede mantenerse después de que un funcionario deja su cargo cuando los presuntos delitos fueron cometidos durante el ejercicio de sus funciones y están relacionados con ellas. Como los hechos investigados en los casos Dark Horse y Willer Tomaz se vinculan con el período en que Flávio ya era senador, la aplicación de ese criterio deberá evaluarse en cada expediente.
Si el STF determina que corresponde mantener su competencia, los procedimientos podrían continuar en ese tribunal. Si resuelve lo contrario, las causas podrían ser remitidas a la Justicia ordinaria. Por ahora, no hay una decisión pública definitiva sobre ese punto.
El antecedente de las "rachadinhas"
Las nuevas investigaciones se suman a un antecedente judicial que marcó la trayectoria política de Flávio Bolsonaro. En 2020, el Ministerio Público de Río de Janeiro lo denunció por presunta organización criminal, peculado, lavado de dinero y apropiación indebida en el marco de la causa conocida como rachadinhas.
La acusación sostenía que personas allegadas habían sido contratadas como empleados de su despacho cuando era diputado estadual y que parte de sus salarios habría sido devuelta al entorno del legislador. Los investigadores también examinaron operaciones inmobiliarias en efectivo y movimientos vinculados con una tienda de chocolates, que, según la hipótesis fiscal, podrían haber servido para blanquear fondos.
El expediente tuvo un desenlace distinto del de las investigaciones actuales. En noviembre de 2021, el Superior Tribunal de Justicia anuló decisiones relacionadas con el levantamiento de los secretos bancario y fiscal de los investigados. Posteriormente, el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro archivó la denuncia el 16 de mayo de 2022. Flávio atribuyó las contrataciones a su entonces asesor Fabrício Queiroz y negó tener vínculos con milicias.
Ese antecedente debe distinguirse de las dos causas actuales: la denuncia por las rachadinhas fue archivada, mientras que los expedientes sobre el financiamiento de Dark Horse y los vínculos con Willer Tomaz continúan bajo análisis judicial. La derrota electoral no determina el resultado de esas investigaciones, pero deja al senador ante un escenario en el que la evolución de los procedimientos y la definición del tribunal competente serán centrales para su futuro judicial.
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