Francia: protestas contra las reformas de Macron terminaron con represión policial
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En medio de violentos incidentes en París, cientos de miles de franceses mostraron este jueves en las calles de más de un centenar de ciudades su rechazo a las reformas del gobierno de Emmanuel Macron, en la primera gran jornada de huelga y movilización nacional bajo su mandato, liderada por empleados públicos y ferroviarios.
"Este día será recordado como el inicio de un gran movimiento", declaró al la radio France Info Jean-Marc Canon, secretario general de la CGT Función Publica.
Mientras los trabajadores de la red nacional de trenes SNCF clamaron contra las reformas anunciadas por el Ejecutivo, que regulará por decreto un cambio del estatuto de este sector, profesores y personal médico denunciaron la falta de medios, la pérdida de poder adquisitivo y las amenazas de privatización.
En la capital gala la protesta fue mayoritariamente pacífica, aunque algunos grupos de encapuchados se enfrentaron a pedradas con las fuerzas del orden, que replicaron con cañones de agua y gases lacrimógenos.
También hubo enfrentamientos entre manifestantes y encapuchados en Nantes y Rennes, en el oeste de Francia, y en Bordeaux, suroeste, que dejaron como saldo 20 detenidos y destrozos en el mobiliario urbano, informó el diario Le Parisien.
Varios representantes de la izquierda se dejaron ver en las concentraciones, como el líder de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon; la portavoz del partido Lucha Obrera, Nathalie Arthaud, y el recién elegido secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, silbado por algunos manifestantes durante la marcha.
"Es una batalla por los servicios públicos y por la defensa del estatus de los funcionarios y ferroviarios", declaró en París el jubilado Gérard Paquin, para quien la manifestación de hoy movilizó, "mucho más" que anteriores convocatorias, a "todas las víctimas de los decretos" del gobierno, reportó la agencia de noticias EFE.
El impacto de la huelga se notó especialmente en el sector ferroviario, donde el 35,4% de los trabajadores respaldó la huelga y circuló solo el 40% de los trenes de alta velocidad, el 25% de largo recorrido, el 50% de los regionales, el 30% de los cercanías en París y el 75% de los internacionales, mientras que el subte de la capital apenas se vio afectado.
En tanto que el respaldo de los controladores aéreos a la huelga provocó la anulación del 30% de vuelos de los tres aeropuertos parisinos.
La movilización contó con el apoyo mayoritario del 55% de los franceses, según una encuesta del instituto demoscópico Odoxa, que estimaban "justificada" esta protesta celebrada una semana después de que miles de jubilados salieran a la calle por la pérdida de poder adquisitivo de sus pensiones.
De su lado, el gobierno francés, a través de su ministro de Economía, Bruno Le Maire, aseguró que no pondrá freno a sus reformas, aunque la denuncia de los jubilados demostró que no queda totalmente ajeno a las demandas.
Esta misma semana, el primer ministro francés, Edouard Philippe, anunció que los 100.000 domicilios donde los ingresos superan por poco el umbral a partir del cual se aplica una subida de tasas de 1,7 puntos quedarán exentos de la imposición en 2019.


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