El rey Fahd de Arabia Saudita fue enterrado ayer en una tumba anónima del cementerio de Al-Oud, en Riad, tras un sencillo funeral al que asistieron 36 jefes de Estado. Las exequias comenzaron en la mezquita del Imán Turki, desde donde miembros de la familia real sacaron el cuerpo a hombros (foto) para introducirlo en una camioneta, que lo trasladó al cementerio.
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