1 de septiembre 2007 - 00:00

Gobierno de Uribe facilitará el viaje de delegado de las FARC a Venezuela

El gobierno colombiano anunció hoy que facilitará las condiciones para que el delegado de las FARC se entreviste en Caracas con el presidente venezolano, Hugo Chávez, a fin de concretar un acuerdo humanitario de intercambio de rehenes por guerrilleros presos.

La posibilidad de que un representante del grupo guerrillero colombiano se reúna con el mandatario venezolano fue difundida por Chávez, durante su visita a Bogotá, donde mantuvo una reunión con su par, Alvaro Uribe, con quien habló sobre su papel de mediador para el canje humanitario.

"El presidente Uribe ha visto con buenos ojos que yo reciba en Venezuela a un enviado de las FARC para hablar de este tema. Eso es imprescindible y va a ser muy útil, yo sí lo creo, para comenzar a cruzar posiciones, para tratar de reflexionar a fondo sobre causas, sobre problemas, sobre posibles vías de solución", dijo Chávez en conferencia de prensa.

El canciller colombiano, Fernando Araujo, afirmó hoy que "hay un ambiente en el cual el gobierno colombiano, en lugar de ponerle obstáculos a la reunión, seguramente va a facilitar que esa reunión se dé".

Sin embargo, advirtió que no podía "decir qué tipo de acciones se pueden dar para que se presente esa reunión, lo que existe es la voluntad de que la reunión se realice, facilitar las cosas".

Agregó, además, que creía que las FARC tenían la "capacidad de moverse por la selva sin requerir que el gobierno haga alguna acción específica" que les permita llegar hasta Chávez.

Antes de asumir como canciller, Araújo permaneció secuestrado por las FARC durante cinco años, hasta principios de 2007 cuando logró escaparse del grupo que lo tenía retenido en una zona selvática del norte del país.

Sobre el mismo tema, el comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, señaló que "lo importante ahora es centrarnos en lo que se hizo público y es esta posibilidad de un encuentro de las FARC con el presidente Hugo Chávez".

Araújo dijo que no quería especular con el nombre de la personas del Secretario (cúpula) de las FARC que viajarán a Caracas, y desestimó que el delegado sea Rodrigo Granda, considerado el canciller de la organización guerrillera, recién excarcelado por orden del gobierno y actualmente en Cuba.

"Yo no puedo especular sobre eso, esa es una decisión que le compete a las FARC a ver qué consideran ellos que es la persona más adecuada para hablar con el presidente Chávez, pero yo incluso pensaría que puede ser alguien de más alto nivel que Rodrigo Granda", manifestó el funcionario.

Durante su conferencia de prensa de ayer, Chávez dijo desconocer quién será el delegado de las FARC con quien se entrevistará, en un fecha que aún se desconoce, pero admitió que le gustaría que fuera el máximo jefe de esa organización, Manuel Marulanda, "Tirofijo", para conocerlo.

Por su parte, la senadora colombiana Piedad Córdoba, mediadora del gobierno para el acuerdo humanitario, dijo que espera una respuesta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para saber quién acudirá a la cita en la capital venezolana.

"Nosotros esperamos que el secretariado de las FARC y el comandante Manuel Marulanda se pronuncien de manera definitivamente quién de ellos o el mismo Marulanda podría ser la persona con quien pudiésemos hablar", comentó Córdoba a medios locales.

La parlamentaria, al igual que Chávez, manifestó que lo ideal sería que el jefe de las FARC sea quien se entreviste con ella y con el mandatario venezolano.

"Marulanda sería enormemente importante", comentó Córdoba, quien advirtió además que a partir de ahora "lo más importante es tener la prudencia" y generar confianza de manera que pueda concretarse tanto el viaje del delegado como el acuerdo humanitario.

Sostuvo que el "trabajo inicial" será "muy difícil", por lo que ella y Chávez van a tener que "hablar, insistir, trabajar" para "ir logrando cosas" de manera que "se den los elementos necesarios para destrabar el proceso" que conduzca al canje de rehenes por prisioneros.

Para lograr el acuerdo humanitario, las FARC exigen al gobierno que despeje de tropas dos poblaciones del suroeste del país, para tratar allí los términos de la entrega de los 45 rehenes, por quienes esperan a cambio unos 500 guerrilleros presos en cárceles del país.

El gobierno se opone a aceptar esa petición aunque admite que podría dejar en libertad a los guerrilleros presos con la condición de que no regresen a la filas del grupo rebelde.

Entre los retenidos por las FARC están tres estadounidenses, varios ex congresistas, miembros de la fuerza pública y la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien posee nacionalidad francesa.

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