Guatemala: matan a acusados de crimen de los diputados

Mundo

Guatemala (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Los cuatro agentes de policía guatemaltecos acusados del asesinato, el 20 de febrero pasado, de tres diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano (Parlacen) y encarcelados en una prisión de máxima seguridad, fueron asesinados en la cárcel durante una pelea. El episodio desnudó las fallas de un sistema judicial víctima de la corrupción y el narcotráfico, al que las autoridades imputan el nuevo crimen.

Cuatro días después de su detención e ingresoen prisión, acusados del asesinato de los diputados salvadoreños, los policías Luis Arturo Herrera López, de 39 años, José Adolfo Gutiérrez (36), Marvin Lange Escobar (31) y José Estuardo López Arriaga (28), corrieron la misma suerte en el penal de máxima seguridad El Boquerón, a unos 65 kilómetros al este de la capital guatemalteca.

Según el ministro de Gobernación, Carlos Vielmann, un grupo de reclusos tomó como rehenes a los encargados de llaves y al jefe de la prisión, antes de ingresar en las celdas de los policías y ejecutarlos. Versión que no coincide con la de familiares de reclusos que señalan que antes de la ejecución, un vehículo con un comando especial con los rostros cubiertos entró en la cárcel y cortó el agua potable y la energía eléctrica.

Lo sorprendente es que los policías fueron asesinados en una de las prisiones más seguras del país, cuya población carcelaria procede de las violentas pandillas juveniles.

El presidente guatemalteco, Oscar Berger, no dudó en imputar al narcotráfico la muerte de los agentes de la División de Investigación Criminal (DINC), un cuerpo de élite de la policía.

Para Berger, que admitió que las fuerzas de seguridad pública están corroídas por la corrupción, es «obvio» que este múltiple asesinato está «vinculado al crimen organizado y a las mafias».

El hecho volvió a disparar las señales de alarma en una sociedad acostumbrada a la ineficacia judicial y a la impunidad y corrupción policiales.

  • Advertencia

    La abogada defensora de los acusados, Amanda Salazar, indicó que le había advertido a un juez competente en la investigación sobre el peligro que sus defendidos corrían en la prisión. «Yo me fui convencida de que los iban a matar, después de visitarlos. Pero no creía que sucediera tan rápido», puntualizó.

    El asesinato de los policías amenaza con interrumpir los avances de la investigación del asesinatode los parlamentarios William Pichinte, José Ramón González y Eduardo d'Aubuisson, y el chofer Napoleón Ramírez el 19 de febrero, ya que la mayoría de casos en Guatemala se resuelve sobre la base de testimonios.

    En El Salvador, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), ex guerrilla, pidió ayer una investigación internacional para esclarecer el turbio asunto, ante la nula confianzaque merecen la policía y la Justicia guatemaltecas.

    «En Guatemala no se resuelven los casos en base a pruebas científicas, sino más bien con testimonios, por ello también es lamentable que el Congreso no haya aprobado los fondos para la creación del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), ya que con ello se podría trabajar en base a pruebas científicas», concluyó.
  • Dejá tu comentario