Guerrilla exhibe videos de secuestrados hace 10 años

Mundo

Bogotá (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) difundieron ayer un video con declaraciones de los siete rehenes que han estado en su poder desde hace más tiempo -hasta casi diez años-, en un gesto que suscitó numerosas denuncias de manipulación y renovados pedidos al gobierno para que acepte un intercambio humanitario. A pesar de las presiones, el presidente Alvaro Uribe rechazó esa posibilidad y prometió terminar con la «pesadilla» terrorista antes de que finalice su mandato, en 2010.

La cinta se conoció luego de que el jueves pasado las FARC anunciaron la muerte de 11 diputados regionales secuestrados desde abril de 2002, y que formaban parte del grupo de 56 rehenes que proponían canjear por guerrilleros presos, que incluye a la ex candidata presidencial franco-colombiana, Ingrid Betancourt.

«Los bombardeos, las operaciones militares nos están afectando mucho porque están atentando contra nuestras vidas, y es por esta causa que nos están moviendo casi todos los días», dice el soldado Giovanni Domínguez Castro en el video entregado a Holman Morris, corresponsal de «Radio Francia» y del canal Al-Jazeera.

«Dentro del campamento hay más prisioneros de guerra y hasta hay unos políticos retenidos, como es el caso de la doctora Ingrid, la señora Clara (Rojas, su compañera de fórmula) y un niño que siempre anda con ellas para todos lados», presumiblemente el hijo que esta última tuvo en cautiverio, señaló Domínguez Castro, de cuya antigüedad como cautivo no se tiene registro.

Otro rehén que aparece en el video es el militar Pablo Moncayo, retenido desde el 21 de diciembre de 1997, a quien la organización no gubernamental País Libre considera -junto con su compañero José Libio Martínez- el secuestrado con más tiempo de cautiverio en el mundo.

  • Pedido

    Dirigiéndose a Uribe, Moncayo le pidió que renuncie a los intentos de rescate por la fuerza y que abra paso al canje propuesto por las FARC. «¿Por qué insistir en la fuerza cuando esa tendencia no es la que se está dando a nivel mundial?», se preguntó.

    Gustavo Moncayo, padre del militar y quien hace dos semanas inició una caminata de 1.000 km para exigir el intercambio, se declaró emocionado y no pudo evitar el llanto. «El corazón se me vuelve pequeño de ver a mi hijo. Estamos hablando el mismo lenguaje, buscar una salida negociada porque estamos cansados de este sufrimiento», declaró.

    Sentados y con una sábana al fondo, los rehenes enviaron mensajes a sus familias y rechazaron ser rescatados por la fuerza. «Nuestra situación por acá es muy difícil, tenemos muy claro que un rescate militar es una sentencia de muerte», afirmó el capitán de la policía Edgar Duarte.

    La Iglesia también salió a apoyar el intercambio. La puesta en libertad de los secuestrados «debe ser un asunto humanitario y no político», consideró en Bogotá el presidente de la Conferencia Episcopal (CEC), Luis Augusto Castro.

    Sin embargo, Uribe subrayó en entrevistas radiales que no cederá a los reclamos de las FARC de un «despeje» -desmilitarización de una zona del territorio-, ni de la puesta en libertad de guerrilleros presos para que salgan a «asesinar y secuestrar».

    «Es hora de tener firmeza. Cada vez que se claudica ante las FARC es darle una ventaja para que avancen en su terrorismo; el único lenguaje que entienden estos criminales es el de la firmeza», insistió Uribe en conversación con distintas emisoras de radio.

    El mandatario, que ayer cumplió 55 años, reclamó, además, de España, Francia y especialmente de Suiza, países facilitadores para un posible intercambio humanitario, no «poner en pie de igualdad a un Estado respetable y democrático, con los criminales» de las FARC.

    El video, si bien para los familiares de los secuestrados es esperanzador, para otros no es una prueba de vida suficiente. Así se expresaron la portavoz de la Cancillería francesa, Pascale Andréadi, y la familia de Betancourt, cautiva junto con Rojas desde el 23 de febrero de 2002.
  • Dejá tu comentario