Puerto Príncipe, Haití (EFE, ANSA, AFP) - Los enfrentamientos continuaron ayer en Haití y ya causaron cuarenta muertes en cinco días de violencia, mientras la policía pudo recuperar el control en la ciudad de Saint-Marc, a unos 100 kilómetros al norte de Puerto Príncipe, que había sido tomada por los rebeldes. En tanto, Estados Unidos y Francia llamaron a la calma, mientras que la ONU anunció una implicación más activa para intentar alivianar la dramática situación de la población.
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El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, anunció que la ONU va a aumentar «muy pronto» su grado de compromisoen Haití. «Estamos en contacto directo con la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comunidad del Caribe (Caricom) que juegan un papel importante en Haití», declaró Annan.
Los violentos enfrentamientos que comenzaron el jueves pasado en Gonaives (noroeste) se extendieron hacia varias ciudades, como la capital, Puerto Príncipe, Saint-Marc, Les Cayes y Gran Goave, y según testigos, miembros de organizaciones humanitarias y periodistas, los muertos serían ya cuarenta.
El gobierno acusa a la oposición de estar buscando un golpe de Estado contra el presidente Jean Bertrand Aristide, que debería cumplir su segundo mandato hasta 2006.
Apoyados por helicópteros, las fuerzas del orden retomaron el control de Saint-Marc, afirmaron fuentes policiales. Los rebeldes mantienen el control de Gonaives, cuarta ciudad del país. En total, once comisarías haitianas fueron abandonadas por la Policía: Gonaives, Saint-Marc ( recuperada ayer), Gros Morne, Ennery, La Estire, Petite Rivière de l'Artibonite, Trou du Nord, Anse Rouge, Grand Goave, Dondon et Saint-Raphael.
Aristide, de 50 años, fue presidente de Haití de 1991 a 1996 y su segundo mandato comenzó en 2000. Domina la vida política haitiana desde 1990, con una personalidad carismática y progresista, que generó buenas expectativas tras la caída de la dinastía Duvallier en los '80. Pero los opositores acusan a este ex cura salesiano de encabezar un gobierno corrupto y de manejar grupos paramilitares que cometen crímenes aberrantes, lo que lo emparenta en algo a los métodos de la saga Duvallier que asoló Haití entre 1957 y 1986.
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