Hillary busca sobrevivir a nuevas primarias
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El precandidato
demócrata
Barack
Obama
acecha a
Hillary
Clinton. Para
seguir en
carrera, la ex
primera dama
deberá
cosechar
mañana
triunfos en
Ohio y Texas.
Por el
momento, los
sondeos no la
acompañan.
Las últimas encuestas de opinión dan fe de una contienda muy reñida entre Clinton y Obama, y ninguno obtiene una ventaja superior al ínfimo margen de error en los sondeos divulgados ayer.
Una encuesta del grupo American Research señaló que ambos tienen 47% en Texas, aunque en Ohio, la senadora por Nueva York aventaja a Obama por siete puntos, 51% contra el 44% del senador de Illinois.
Otro sondeo, elaborado por Zogby International para el diario «Houston Chronicle», indicó que Obama aventaja a Clinton por cuatro puntos en Texas, un 47% frente a un 43%, aunque ambos están empatados en Ohio.
En los cuatro estados estará en juego un total de 370 delegados demócratas y 256 delegados republicanos, lo que explica la ferocidad de los ataques de uno y otro lado, y la enorme cantidad de dinero invertida en campañas publicitarias.
Conscientes de que la fuerza estará en los números, Clinton y Obama se apoyan en legiones de voluntarios que van de casa en casa o realizan llamadas para movilizar a los votantes.
Ohio fue clave para la reelección del presidente George W. Bush en 2004 y en esta ocasión se perfila como uno de los estados decisivos para los comicios generales del próximo 4 de noviembre.
En declaraciones a la cadena CNN, el legislador demócrata Silvestre Reyes, un « superdelegado» y simpatizante de Clinton, expresó: «(Ella) no sólo puede ganar (en Texas y Ohio), sino que creo que ganará».
Reyes dijo que Clinton goza de un amplio apoyo entre los hispanos demócratas de Texas, especialmente a lo largo de la frontera con México, preocupados por asuntos como la salud y mejoras a la infraestructura.
Reyes negó que haya fricciones entre los negros y los latinos, porque han «trabajado juntos» y, a su juicio, quienes opinen lo contrario no representan a toda la comunidad hispana. Según observadores, hay tres escenarios posibles para el próximo martes: que Obama continúe su racha de victorias, que Clinton gane al menos en un estado y, en el peor de los casos, que no haya un claro ganador y la disputa continúe hasta la convención del Partido Demócrata en agosto.
Pero esa última posibilidad pone nerviosos a los demócratas, que temen que se prolongue la agonía y eso cause una fragmentación del partido.
En un programa de la cadena CBS, el gobernador demócrata de Nuevo México y ex aspirante presidencial, Bill Richardson, lo resumió así: «El que obtenga el mayor número de delegados después del martes, el que tenga una clara ventaja, debe ser, a mi juicio, el candidato» que abra el próximo capítulo en la contienda contra McCain.
Por otro lado, ante el creciente favoritismo hacia Obama, Karl Rove, ex asesor de Bush aseguró que si el senador por Illinois llega a la presidencia, el petróleo subirá a los 200 dólares. Rove señaló que las críticas de Obama a la guerra de Irak pueden servirle para ganar la interna, pero advirtió que no es un argumento convincente para ganar la elección nacional de noviembre, donde deberá medir sus fuerzas con McCain.




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