Hillary Clinton festeja su triunfo en las elecciones primarias de New Hampshire
Hillary Clinton triunfó sorpresivamente en las primarias demócratas de New Hampshire (noreste) frente al ascendente Barack Obama, dando nuevos bríos a su carrera a la Casa Blanca, mientras el veterano congresista John McCain fue el ganador entre los republicanos.
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"Quiero darle las gracias a New Hampshire. Durante una semana los he escuchado y en el proceso encontré mi propia voz", dijo Clinton, de 60 años, al celebrar un necesario triunfo para frenar el impulso de Obama, de 46 años, que se había impuesto en los caucus de Iowa la semana pasada.
"Sentí que todos hablábamos con nuestros corazones", dijo la ex primera dama, que espera ser la primera mujer presidente de su país. "Ahora, juntos, demos a Estados Unidos la recuperación que New Hampshire me acaba de dar a mí".
Desafiando los sondeos de opinión que tenían al senador Obama de favorito, y superando un tercer lugar en Iowa, Clinton ganó las primarias del mismo estado que salvaron la campaña presidencial de su marido Bill en 1992. Con el 95% de los votos escrutados, Clinton ganó por 39% contra 37% de su joven rival.
"Todavía tengo energía y estoy listo para seguir adelante", aseguró por su parte Obama, a quien sus seguidores recibieron como una estrella de rock, pero prometió que al final ganará la nominación de su partido y luego la Casa Blanca en las presidenciales del próximo 4 de noviembre.
Clinton, que estuvo a punto de llorar el lunes en un acto electoral, puede enfrentar ahora con más tranquilidad las próximas primarias, empezando por Nevada el 19 de este mes y sobre todo el "supermartes" del 5 de febrero, cuando más de una veintena de estados celebrarán a su vez sus primarias, entre ellos varios de los más importantes como California y Nueva York.
Por el lado republicano, el veterano senador de Arizona McCain logró una espectacular remontada que lo llevó de los últimos puestos que ocupó durante meses en las encuestas hasta imponerse en New Hampshire, donde el favorito era el ex gobernador del vecino Massachusetts, Mitt Romney.
"Gracias New Hampshire", exclamó McCain, un veterano de la Guerra de Vietnam, al celebrar su triunfo con sus partidarios. Romney concedió rápidamente la derrota: "Nuevamente plata. Preferiría haber ganado el oro, pero fue nuevamente plata", lamentó el candidato, que ya había quedado segundo en Iowa, donde los sondeos también lo daban como favorito.
Con el 94% de los votos escrutados, McCain logró el 37%, mientras Romney se quedó con el 32%.
McCain y Romney mantienen posiciones opuestas sobre la inmigración clandestina. Mientras el congresista aboga por una reforma migratoria que regularice a los millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, el ex gobernador se opone a dicha medida por considerarla "una amnistía".
Romney, un empresario mormón que invirtió millones de dólares en su campaña, sufrió dos severos reveses consecutivos, en New Hampshire y en Iowa, donde el jueves fue derrotado por el ex pastor bautista Mike Huckabee.
El ex gobernador de Arkansas se colocó en tercera posición en Nueva Hampshire, un estado donde el voto evangelista que le dio la victoria en Iowa no tiene la misma importancia.
Romney, se jugará su futuro el próximo martes en Michigan, y sobre todo el 19 de enero en Carolina del Sur, un estado sureño donde su línea dura contra la inmigración ilegal podría dar mayores resultados que en New Hampshire.
Por su parte, McCain ya se había impuesto en New Hampshire en 2000 frente al futuro presidente George W. Bush, aunque luego sufrió una derrota en Carolina del Sur de la que no logró recuperarse.
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