Honduras: Brasil rechazó el ultimátum del gobierno de facto
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Manuel Zelaya, en la embajada brasileña
La misma fuente comentó que "como ya fue dicho" por el presidente Luiz Lula da Silva, Brasil no ha establecido ningún "plazo" para que Zelaya abandone la representación brasileña donde también se encuentran simpatizantes y colaboradores del gobernante depuesto.
Entre tanto la legación diplomática brasileña se encuentra virtualmente "sitiada" según declaró Franciso Catunda, el responsable de negocios brasileño en Tegucigalpa.
Catunda, que ayer dejó el predio de la embajada, fue quien recibió el lunes a Zelaya luego de que el presidente Lula da Silva ordenó acogerlo.
Según el diario Estado de Sao Paulo de este domingo el nuevo responsable de la embajada brasileña, Lineu Pupo de Paula, habría pedido a Zelaya que evite "divulgar comunicados y declaraciones proselitistas mientras esté abrigado en la misión".
Pupo de Paula dijo a Estado que también solicitó a los más de 60 acompañantes de de Zelaya que eviten insultar a las tropas que rodean la legación brasileña.
El diplomático Pupo de Paulo no desempeña funciones de embajador, dado que Brasil suspendió relaciones con Honduras desde el 28 de junio, día del golpe, cuando decidió que el embajador Brian Michael Neele no regrese a ese país centroamericano.
Mientras el gobierno brasileño endurece su posición ante las autoridades hondureñas congresistas de la oposición y ex diplomáticos han puesto reparos sobre la política llevada adelante desde el estallido de la crisis.
El ex canciller brasileño Luiz Felipe Lampreia sostuvo que si la tensión en Honduras crece y desemboca en violencia entre partidarios del gobierno de facto y defensores de Zelaya, puede generarse una "situación muy adversa para nuestra diplomacia".
Según el diplomático el gobierno de presidente Lula da Silva actuó equivocadamente al romper una tradición de "no intervención" en asuntos internos de otros estados, que "fue respetada escrupulosamente por Brasil desde el fin de la Guerra de Paraguay (siglo XIX)".
Para Luiz Felipe Lampreia el gobierno brasileño en lugar ser equidistante entre Zelaya y Micheletti "intervino de forma militante" a favor de una de las "facciones políticas" en pugna, la de Zelaya.
Por otro lado, el gobierno de Estados Unidos deportó a Honduras a una hija del presidente de facto, Roberto Micheletti, que prestaba sus servicios en la embajada hondureña en Washington.
Bianca Michelettt llegó al aeropuerto de Toncontín de Tegucigalpa en horas del mediodía del domingo junto a Carmen Martínez y Gloria Alvarenga, que también fueron expulsadas por representar al régimen de facto de Honduras en Estados Unidos.
El gobierno de Estados Unidos desconoce al régimen de facto que encabeza Micheletti. La llegada de las deportadas a Tegucigalpa coincidió con el arribo de una delegación de la Organización de Estados Americanos que fue retenida en el aeropuerto por el régimen de facto, que le impidió su ingreso a Honduras.



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