Riad (ANSA, The New York Times) - Los atacantes del complejo árabe de Al Khobar huyeron, tras la toma de rehenes que causó 25 muertes, gracias a un acuerdo con la policía saudita para evitar que el edificio fuera volado por los presuntos miembros de Al-Qaeda, según declaró un sobreviviente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Un testigo de las trágicas horas vividas el fin de semana en la ciudad petrolera saudita, que habla perfecto árabe, dijo haber escuchado cuando un atacante le propuso a un policía: «Déjennos salir y nosotros liberamos a los rehenes». Al parecer, las fuerzas de seguridad rechazaron en un primer momento el ofrecimiento pero luego aceptaron ante la amenaza de los presuntos miembros de Al-Qaeda de matar otros rehenes y volar el edificio.
Un funcionario del Ministerio del Interior informó que al huir, los tres atacantes -un cuarto fue herido y detenidousaron de escudos humanos a algunos rehenes hasta llegar a una camioneta. En tanto, la intensa búsqueda de los tres atacantes del complejo por parte de fuerzas de seguridad no tenía resultado a 36 horas de iniciada por todo el país.
Los tres presuntos miembros de la red Al-Qaeda saudita huyeron en una camioneta, primero, y en un auto, después, que arrebataron a su dueño en un barrio residencial de Damman (450 kilómetros al noroeste de Ryad), aunque hay muchas dudas sobre esta versión aportada por testigos. «Los tres hombres armados, vestidos con ropa deportiva negra, se llevaron mi vehículo bajo amenaza de armas en Damman, en donde abandonaron una camioneta», declaró el saudita sultán Al Oteibi.
El rey Fahd de Arabia Saudita afirmó que su país «reforzará» la determinación de luchar contra el terrorismo. «Los ataques criminales no harán ningún efecto sobre la unidad del reino, ni en el fuerte vínculo que une al pueblo con la dirigencia del país», sostuvo el rey saudita en declaraciones a la agencia oficial de noticias «SPA».
Dejá tu comentario