25 de junio 2002 - 00:00

Incendios de bosques arrasan el oeste de EEUU

Los incendios de gigantescos bosques continuaban este martes asolando al oeste de Estados Unidos, en particular en Arizona (sudoeste), en donde hará una escala el presidente George W. Bush antes de viajar a la cumbre del G-8 en Canadá.

El presidente estadounidense abandonó Washington el martes a primera hora de la mañana y sobrevolará el este de Arizona, antes de conversar en Eager con bomberos, servicios de socorro y familias afectadas, que desde hace una semana luchan contra varios focos ígneos, los más importantes de la historia de ese Estado.

En menos de una semana, las llamas, que el domingo se tornaron incontrolables, devoraron alrededor de 132.000 hectáreas, destruyeron 375 viviendas y obligaron a 30.000 personas a evacuar sus hogares, según los servicios forestales de Arizona el lunes de noche.

En Show Low, una pequeña localidad de descanso cuyos habitantes fueron evacuados, los bomberos están involucrados en una lucha feroz para salvar la ciudad del fuego.

Sin embargo, un clima más favorable, particularmente una reducción de los vientos, trajo un poco de consuelo a las autoridades y los bomberos estimaban el lunes por la noche que la mayoría de la ciudad saldría del problema si se mantienen las nuevas condiciones.

"Si los vientos vuelven, estaremos seriamente fastidiados", advirtió sin embargo el portavoz de los servicios forestales, Dorman McGann, quien precisó que en ese caso el incendio "adquiriría cierta amplitud antes de que lo podamos controlar".

Una espesa capa de cenizas y humo negro continuaba envolviendo a la ciudad.

El fuego se extiende sobre una zona de 1.300 km2 y en un frente tan amplio como la ciudad de Los Angeles, según responsables locales.

Este incendio, cuyos dos principales focos se juntaron el domingo para formar un único y enorme fuego, se desencadenó la semana última como consecuencia de una "intervención humana", informaron los servicios forestales.

Fueron movilizados alrededor de 2.400 bomberos, provenientes de los estados de California, Alaska, Montana y Alabama.

Habituales en el sudoeste de Estados Unidos durante el verano, los incendios llegaron este año particularmente temprano, a causa de la sequía, que hace temer a las autoridades por una temporada récord.

En total, 19 incendios están ocurriendo en el oeste, que afectan a seis estados, entre ellos California, Nuevo México, Colorado y Utah, según el Centro Nacional de Lucha contra los Incendios, con sede en Boise (Idaho).

En Colorado, el más grande incendio de la historia del Estado destruyó desde el 8 de junio 55.000 hectáreas de bosques, 114 casas y otros 420 edificios a unos 80 km al sudoeste de la capital, Denver. Un segundo foco se desató cerca de la ciudad de Durango.

Desde comienzos del año se quemaron 920.000 hectáreas, es decir dos veces más que en el mismo período de 2000 -el año más negro de los últimos 40-, según el Centro.

"La posibilidad de que sea un año récord está presente", señaló el portavoz Donovan Albert.

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