Inquieta Irán ahora con cohete espacial
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La bandera iraní flamea junto al cohete que llevó al espacio un satélite de prueba. La Casa Blanca se declaró alarmada por el nuevo paso de Teherán, que suma avances misilísticos a su sospechado programa nuclear.
«El segundo lanzamiento del cohete Safir (embajador), que llevaba el primer satélite Omid, ha sido un éxito», afirmaba el comunicado del Estado Mayor, difundido por la agencia oficial IRNA.
Pero luego, un alto responsable iraní afirmó que los medios locales «se han equivocado. Se trata del lanzamiento de un cohete capaz de llevar un satélite. El satélite Omid no ha sido lanzado».
Durante una visita que la semana pasada efectuó a Turquía, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad -quien suele hacer llamamientos a la destrucción de Israel-, había anticipado que Irán lanzaría su primer satélite en los próximos días. Los países occidentales, empezando por Estados Unidos, temen que Irán pueda desviar su programa nuclear hacia fines militares. Teherán niega que ésa sea su intención, y rechaza suspender su programa de enriquecimiento de uranio, a pesar de tres resoluciones y de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
A menudo, los responsables iraníes insisten en los éxitos tecnológicos del país para subrayar que las sanciones impuestas desde hace tres décadas no afectan al progreso de Irán.
Irán lanzó su primer cohete el 4 de febrero, que alcanzó una altitud de 200 km, según Ahmad Talebzade, jefe de la Agencia Espacial Iraní.
Talebzade había afirmado que el cohete tenía dos partes y que la primera se había separado al cabo de 100 segundos, mientras que la segunda había seguido su trayectoria hasta una altitud de 200 km.
Tras ese anuncio, Francia indicó que el aparato, al parecer derivado del misil balístico Shahab-3, «no tiene capacidad extra atmosférica».



