Insólito: les roban datos a 25 millones de británicos
-
La imagen de Trump es la más baja desde su asunción
-
Un tornado de fuego en una planta de residuos desató pánico en España y obligó a evacuar viviendas
El ministro británico de Finanzas, Alistair Darling, y el primer ministro, Gordon Brown, afrontaron
ayer una tumultuosa sesión del Parlamento. El premier debió pedir perdón por el
extravío de datos confidenciales de millones de ciudadanos.
Los falsificadores tendrían «información suficiente para los próximos años», consideró Experian. Debido al temor de los usuarios perjudicados, los principales bancos británicos se preparan para un eventual alud de solicitudes de cambio del número de cuenta. Por otro lado, las organizaciones de protección de la infancia advirtieron del abuso de datos por parte de paidófilos.
«Lamento profundamente y pido disculpas por los inconvenientes y por la preocupación» provocados por el extravío de información confidencial, afirmó Brown durante la sesión semanal de preguntas en el Parlamento, en la que el Partido Conservador acusó al gobierno laborista de «incompetencia».
En su intervención, el jefe del Gobierno anunció la apertura de una investigación sobre la escandalosa desaparición de los discos compactos y trató de tranquilizar a los contribuyentes, afirmando que su gobierno «está tomando todas las medidas necesarias».
«Los bancos han verificado las cuentas bancarias para examinar si hubo actividad fraudulenta y no hay evidencia de que eso haya ocurrido», aseguró Brown, quien, irónicamente, figura en la lista de contribuyentes cuyos datos se han perdido en el correo. «Cuando se producen errores de procedimiento, tenemos el deber de hacer todo lo que podamos para cuidar a los británicos», agregó Brown.
Sin embargo, el líder conservador (primero de la oposición), David Cameron, dijo en el Parlamento que millones de personas están hoy preocupadas por la seguridad de sus datos personales. «¿No verá la gente a un primer ministro que trata de controlar todo, pero que en realidad no puede gestionar nada?», dijo. Los británicos «no sólo estarán preocupados. Estarán furiosos de que el gobierno haya fracasado en su deber de proteger a la población», agregó Cameron durante un acalorado debate parlamentario.
El escándalo se cobró ya la primera víctima con la dimisión del presidente de la autoridad fiscal británica HMRC, Paul Gray, pero la oposición pide también la cabeza de Darling.
Ayer seguía sin estar claro cómo se pudieron extraviar los CD en el envío, realizado por correo simple, algo que no debería haberse hecho, en vista de la relevancia de los datos reservados, según fuentes oficiales. Mientras tanto, el funcionario responsable del despacho de esos discos estaba alojado en un hotel y puesto así a salvo del acoso de la prensa, informó el vespertino « Evening Standard».
Otro motivo de las críticas es que se tardara tanto en informar a la opinión pública de lo sucedido, cuando Darling había sido informado el 10 de noviembre. La Secretaría de Finanzas alega que se quería dar tiempo a los bancos para que tomaran las medidas de seguridad necesarias.




Dejá tu comentario