Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Mientras la prensa estadounidense anunciaba que la Casa Blanca le pedirá al Congreso 50.000 millones de dólares adicionales para financiar las tropas, al presidente George W. Bush le llegó una buena noticia desde Irak: la principal milicia chiita que responde al clérigo Moqtada al-Sadr suspenderá por seis meses sus ataques contra la tropas norteamericanas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La inesperada orden fue leída en un comunicado por un alto colaborador del líder. Hazim al-Araji aseguró que la milicia, que tiene miles de hombres armados en todo Irak, debía suspender las actividades «para reestructurarla de modo que preserve sus principios».
Asimismo, indicó que Al-Sadr había ordenado el cierre de todas las oficinas del movimiento para realizar tres días de luto luego de la ola de violencia en la ciudad de Kerbala. En los enfrentamientos del martes murieron 52 personas y resultaron heridas otras 206, dijo un alto funcionario de seguridad en Bagdad.
Organizador
Por su parte, Ahmad al-Shabani, portavoz en Najaf, dijo que «congelar las actividades quiere decir que el Ejército del Mahdi no realizará acciones militares contra el ocupante u otros grupos» opositores.
Al-Sadr, un joven clérigo contrario a EE.UU., organizó el Ejército del Mahdi luego de la invasión norteamericana a Irak en 2003. Un año más tarde lideró a su milicia en dos levantamientos contra las fuerzas de la coalición antes de asumir un rol en la política, donde tuvo un papel fundamental en el ascenso al poder del primer ministro chiita, Nuri al-Maliki, en 2006. Pero a raíz de la negativa del mandatario a fijar una fecha de retirada de las tropas de la coalición, el clérigo retiró a sus seis ministros del gabinete en abril.
Por otro lado, el diario «The Washington Post» sostuvo que el pedido presupuestario, que se haría efectivo en setiembre, parecieraindicar que Bush piensaseguir con su actual estrategia y no ceder a la presión de los demócratas -que dominan en el Congreso- para empezar a retirarse de Irak.
La solicitud se haría luego de que el general David Petraeus, quien dirige la fuerza multinacional en Irak, y el embajador Ryan Crocker en ese país, declaren el 10 de setiembre ante el Congreso sobre los avances conseguidos por la ocupación estadounidense.
El pedido «está siendo preparado ahora bajo la premisa de que el Congreso no podrá resistirse tras haber escuchado a los dos funcionarios decir que hay avances en Irak, pero que necesitan más tiempo para consolidar los avances», sostuvo el periódico.
La Casa Blanca se negó a confirmar la versión de prensa. Si la solicitud es aprobada, el gasto en la Guerra de Irak subirá a más de 3.000 millones de dólares por semana.
Dejá tu comentario