Bagdad (ANSA) - El embajador polaco en Irak, Edward Pietrzyk, resultó herido levemente ayer y dos colaboradores murieron por la explosión de un coche bomba en Bagdad.
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Los agresores intentaron matar al diplomático con tres artefactos explosivos, que detonaron al paso de su automóvil y los dos vehículos de la escolta, en una de las calles principales del barrio Karrada, cerca de la embajada.
Pocas horas después del atentado, su primer ministro, Jarislaw Kaczynski, declaró que Polonia «no se deja intimidar» y no retirará de Irak a su contingente de unos 1.000 hombres.
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