Un grupo de bagdadíes,
entre ellos un niño, observa
la destrucción y la sangre
dejada por la explosión de
un coche bomba. Irak se
desliza cada vez más
peligrosamente hacia una
violencia generalizada.
Bagdad (Reuters, AFP) - La policía de Irak halló ayer en Bagdad los cuerpos de 64 personas presumiblemente torturadas y asesinadas por escuadrones de la muerte, grupos que siguen sembrando el terror a pesar del importante despliegue de seguridad vigente. Además, se registraron 29 muertes en distintos atentados en el país, lo que hizo de la jornada una de las más trágicas de los últimos tiempos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La mayoría de los cadáveres hallados, que ahora están en la morgue de la capital, estaban en Kharkh, un barrio del oeste de la ciudad, y el resto en Rassafa, en el este, precisó una fuente de la seguridad. «Algunos fueron muertos por motivos confesionales; otros son víctimas de crímenes abyectos», dijo, por su parte, un vocero del Ministerio del Interior, general Hamed Khalaf.
La mayoría de los muertos tenía heridas y disparos en la cabeza y muchos mostraban signos de tortura, dijo el funcionario. Estas características suelen atribuirse a escuadrones de la muerte con motivos religiosos o a bandas de secuestradores.
En tanto, por lo menos 28 personas murieron y 70 resultaron heridas ayer en dos atentados con coche bomba en Bagdad, ocurridos en un intervalo de dos horas, según un balance proporcionado por los servicios de seguridad iraquíes.
A primera hora de ayer, un vehículo cargado de explosivos, estacionado en un terreno baldío cercano a la dirección de la circulación de automóviles, en el este de Bagdad, explotó y provocó la muerte de 20 personas, entre ellas cinco policías, según Khalaf.
Dos horas más tarde, en la misma ciudad, un segundo coche bomba estacionado al borde de la carretera hizo explosión al paso de una patrulla de policía y produjo la muerte de ocho personas e hirió a 19.
Por otro lado, en las afueras de Bagdad, un policía murió y seis personas resultaron heridas por la caída de un obús de mortero en un puesto de policía en el barrio de Al-Jadida y en la zona del antiguo aeropuerto de Muthanna (centro), que sirve de lugar de reclutamiento del ejército.
Por otra parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, despertó polémicas al decir: «La mayoría de los líderes árabes con los que hablé sienten que la invasión a Irak y la posguerra han sido un verdadero desastre para ellos (...). Ellos creen que ha desestabilizado la región».
En respuesta a eso, la Casa Blanca lamentó discrepar con Annan y dijo que «la violencia es horrible (...), estamos trabajando junto al gobierno iraquí para cambiar las cosas». El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha salido a defender la guerra en Irak poco antes de las elecciones parlamentarias de noviembre, en las que su Partido Republicano pondrá en juego su control del Congreso.
Dejá tu comentario