18 de septiembre 2002 - 00:00

Irak, eje de campaña

Berlín (DPA) - El candidato conservador a la jefatura de gobierno en Alemania, Edmund Stoiber, aprovechó ayer la decisión de Irak de permitir la entrada de inspectores de armas en el país para arremeter contra su rival socialdemócrata, el canciller Gerhard Schröder, faltando apenas cinco días para las elecciones.

Stoiber, primer ministro de la región de Baviera, calificó de «completamente irresponsable» la postura de Schröder en torno de Irak y, en una rueda de prensa en Berlín, afirmó que lo único que está consiguiendo es que Alemania deje de ser un socio confiable y se aísle a nivel internacional. En las últimas semanas, el jefe de gobierno se había declarado abiertamente contrario a un ataque militar estadounidense contra Irak, incluso si éste se producía en base a una resolución de Naciones Unidas.

Ante la inminencia de la cita ante las urnas del próximo domingo, el tema pasó a ser uno de los puntos dominantes de la última fase de la campaña electoral.

En opinión de los institutos demoscópicos, la firme postura de Schröder en torno del tema es uno de los puntos que más han hecho aumentar su popularidad en los sondeos de intención de voto. Ahora, el Partido Socialdemócrata (SPD) encabeza la mayoría de encuestas preelectorales con una ventaja de hasta tres puntos frente a la alianza democristiana CDU/CSU, de Stoiber. Sólo un sondeo, publicado en la última jornada por el diario «Frankfurter Allgemeine», dio nuevamente una ligera ventaja de 0,3% a Stoiber sobre Schröder.

Stoiber, quien ayer presidió la última sesión de su equipo de campaña, afirmó que Schröder no contribuyó en nada al paso dado por Irak. «Más bien lo obstaculizó», dijo, acusando además a su rival socialdemócrata de, sin ser necesario, haber instrumentado los miedos de la gente en torno de la posibilidad de que estalle una nueva guerra.

Como respuesta a las críticas, Schröder afirmó que Alemania siempre estuvo dispuesta a ejercer junto con otros países presión económica y política sobre Irak y, por ello, dijo que la participación del gobierno alemán en la decisión de Bagdad «no se deja especificar». «El objetivo que siempre hemos considerado correcto fue que los inspectores de armas de la ONU vuelvan a entrar en el país sin que haya guerra», afirmó en una breve comparecencia ante la prensa. Schröder reiteró su rechazo a las amenazas de Estados Unidos de forzar la caída de Saddam Hussein con un ataque militar y, además, puso a disposición de Naciones Unidas expertos alemanes para el equipo internacional de inspectores.

Tras las críticas vertidas por Stoiber, miembros de los verdes, socio minoritario en la coalición de gobierno con el SPD de Schröder, calificaron de «totalmente aventuradas» las declaraciones del político conservador y afirmaron que es una «mentira infame» que Alemania sea el único país que se haya opuesto a la presión de la comunidad internacional.

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