Irak fuera de control: más de 160 muertos en atentados simultáneos
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En otra jornada de violencia en Irak hoy hubo más de 160 muertos tras varios atentados.
En el lugar de los hechos el panorama era desolador. Los cadáveres yacían sobre ríos de sangre y entre coches en llamas, escombros desparramados y restos de tenderetes derribados de un plumazo por la potencia de la explosión, comprobó un fotógrafo.
Los hospitales no daban abasto. El hospital Imam Alí contabilizó 88 muertos y 105 heridos y el centro Sadr otras 55 cadáveres y 120 personas con lesiones de diversa consideración.
Los familiares de las víctimas se agolpaban a la puerta de los centros médicos, donde no paraban de llegar cuerpos, a veces calcinados.
El personal sanitario del hospital Sadr llegó a estar tan desbordado que atendía a algunos de los heridos en el suelo, según imágenes transmitidas por la televisión iraquí.
Se trata del atentado más grave en Irak en lo que va de año y el más sangriento desde el final de la contienda bélica en la primavera boreal de 2003.
Sin embargo no es la jornada más mortífera. El 31 de agosto de 2005 casi 1.000 peregrinos chiitas que acudían a un mausoleo perdieron la vida en una avalancha humana después de que se propagara un rumor sobre la presencia de kamikazes entre la muchedumbre.
Poco antes de las explosiones del jueves, un centenar de hombres enmascarados y armados atacaron el ministerio de Salud, cuyo titular Ali al-Chemmari es un partidario del dirigente chiita radical Moqtada Al Sadr.
La agresión "comenzó por disparos de mortero desde el barrio cercano de Al Fhadel. Después, un centenar de hombres enmascarados y con armas automáticas atacaron el edificio", explicó Al Chemmari.
El ataque, que ocasionó cinco heridos, terminó a última hora de la tarde, cuando el ejército dispersó a los asaltantes, precisó el ministro.
El resto del país tampoco se salvó el jueves de la violencia, que acabó con la vida de 12 personas en Baaquba (60 km de Bagdad). Otros ocho cadáveres fueron encontrados en la región de Hilla, a 100 km al sur de la capital.
Por la mañana, responsables del movimiento de Moqtada Sadr acusaron a soldados estadounidenses de haber disparado contra un minibús que transportaba civiles a su lugar de trabajo, matando a cuatro personas e hiriendo a ocho, entre ellas dos mujeres.
"Los estadounidenses dispararon a sangre fría contra un autobús que transportaba trabajadores en la calle Al Falah, en Ciudad Sadr, afirmó a la AFP el imán Abdul Zahra Al Zuwaidi, un responsable del movimiento.
Según un comunicado de la Fuerza Multinacional "las fuerzas especiales iraquíes, junto con asesores de la coalición" llevaron a cabo una operación durante la cual "dispararon contra un vehículo (...) que tenía un comportamiento hostil". La nota no precisa si hubo muertos o heridos.




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