16 de enero 2004 - 00:00

Irak: los chiítas exigen ya votar y amenazan a EE.UU.

Decenas de miles de chiítas se manifestaron ayer en Basora, la segunda ciudad iraquí, reclamando elecciones inmediatas y en apoyo a su líder Alí Sistani.
Decenas de miles de chiítas se manifestaron ayer en Basora, la segunda ciudad iraquí, reclamando elecciones inmediatas y en apoyo a su líder Alí Sistani.
Bagdad (EFE, ANSA, Reuters, DPA) - Al grito de «sí al Islam, no a Estados Unidos, no a Saddam» y con consignas a favor de la unidad con la minoría sunnita, decenas de miles de chiítas exigieron ayer en Basora, capital del sur de Irak, la convocatoria inmediata de elecciones directas, en apoyo de la petición del líder de su comunidad religiosa, el ayatollah Alí Sistani. El creciente reclamo de esta poderosa mayoría (al menos 60% de la población) podría forzar a modificar el calendario de la transición iraquí, según reconocieron ayer fuentes del Departamento de Estado norteamericano.

Un vocero de la cancillería estadounidense indicó que el calendario de la transición de poderes en Irak podría verse modificado debido a las presiones chiítas, aunque rehusó dar mayores detalles.

Los manifestantes expresaron su rechazo al calendario de traspaso de poder fijado por el administrador estadounidense de Irak, Paul Bremer, que supone en mayo próximo comenzar a elegir una asamblea (no electa por voto popular) que represente a las diferentes regiones del país, de la que debería surgir un gobierno el 1 de julio. Días atrás, Sistani calificó esa asamblea como «absolutamente carente de legitimidad».

«Si fracasan los medios pacíficos para lograr nuestros objetivos, encontraremos los necesarios para conseguirlos. No necesitamos la violencia...pero si no se atienden los reclamos deberán enfrentarse a la cólera del pueblo iraquí», fue la amenaza con que concluyó su discurso uno de los clérigos que se dirigió a la multitud, Alí Al Hakim Al Safi. Un clérigo allegado a Sistani no descartó incluso que el líder emita una «fatwa» que ordene a todos los chiítas a salir masivamente a la calle para protestar contra la coalición invasora.

La marcha, que finalizó en calma, fue vigilada en la distancia por tropas británicas que desactivaron una bomba antes del inicio de la protesta. Sistani, con autoridad religiosa sobre casi dos tercios de los iraquíes, pidió la mediación en la polémica del secretario general de la ONU, Kofi Annan.

La postura del líder chiíta, que de ser atendida conduciría previsiblemente al triunfo electoral de representantes de su comunidad religiosa (la misma mayoría que en Irán)
, es vista con recelo por el actual Consejo de gobierno provisional, cuyo presidente de turno, el sunnita Adnan Pachachi, advirtió que «Irak se encuentra ante una encrucijada muy difícil».

«Si no se cumple el programa previsto para el traspaso de poder, la ocupación durará al menos dos años más», dijo Pachachi sin aludir de manera explícita a Sistani
.

En paralelo a la manifestación de Basora, miles de árabes salieron a las calles de Mossul para mostrar su rechazo al federalismopropugnado por los kurdos. Y en Bagdad, cientos de militantes de la Unión Nacional de Irak (UNI) se manifestaron para pedir a Bremer que ponga fin a las ambiciones de las diferentes comunidades de árabes, kurdos, turcomanos, cristianos, y musulmanes sunnitas y chiítas.

Cerca de Tikrit, ciudad natal del depuesto presidente ubicada a 180 kilómetros al norte de Bagdad, tres pasajeros de un autobús de la universidad local murieron a causa de una explosión que destruyó el vehículo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar