Bagdad (ANSA, EFE, AFP, Reuters, DPA) - En un nuevo giro de la escalada de violencia que sufre Irak, cuatro niños iraquíes murieron ayer por disparos de soldados estadounidenses en Bagdad y dos empleados de un hospital fallecieron en Mosul en un ataque con misiles, según testigos y cadenas televisivas árabes.
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En tanto, militares españoles de la Brigada Plus Ultra II dieron muerte a dos atacantes en Diwaniya, afirmó en Madrid el Ministerio de Defensa, que confirmó además el comienzo de la retirada española de la ciudad de Nayaf. La exportación de petróleo desde el puerto de Basora (el nuevo blanco de la resistencia iraquí) seguía interrumpido a consecuencia del ataque rebelde del sábado con lanchas bomba contra una estratégica plataforma y la actividad seguirá paralizada al menos hasta hoy.
En el hecho más perturbador, testigos presenciales y fuentes hospitalarias confirmaron la muerte de cuatro niños iraquíes durante un tiroteo en el este de Bagdad entre presuntos rebeldes y soldados norteamericanos, uno de los cuales sufrió heridas mortales, según el portavoz militar estadounidense Mark Kimmitt.
La cadena árabe de televisión Al Jazeera informó que los niños murieron por disparos de las tropas estadounidenses, y testigos presenciales negaron que la balacera se haya iniciado por un ataque insurgente, como informaron voceros de la ocupación.
Además, dos empleados de un hospital murieron y otras diez personas fueron heridas durante un ataque con misiles en la ciudad de Mosul, en el norte del país, informaron fuentes policiales. Otro de los misiles afectó al Hotel Ashur, según el jefe policial Abdel Rhaman al Obeidi, y un tercero, estalló en la sede de la radio y televisión local, declaró su director, Ghazy Faysal. En las últimas 24 horas murieron tres soldados de EE.UU., informó el comandante James Graybeal, portavoz de la Quinta Flota, con sede en Bahrein.
El ataque suicida del sábado con tres lanchas bomba contra una estratégica plataforma petrolera en Um Qasa bloqueó, al menos hasta hoy, las exportaciones por la vecina ciudad de Basora, el mayor puerto de salida del crudo de Irak.
• Tregua frágil
En cuanto a los principales escenarios de la ola de combates de este mes -los más duros de la llamada posguerra-, en la ciudad sunnita de Fallujah seguía vigente una frágil tregua pero parecía deteriorarse la situación en Nayaf, bajo influencia del clérigo chiita radical Moqtada al Sadr. La precaria tregua en Fallujah, al oeste de Bagdad, podría ser «ilimitada» si se cumple esta vez un acuerdo entre líderes locales y jefes militares de la coalición encabezada por Estados Unidos, según un vocero del Partido Islámico Iraquí, rechazado por los sunnitas radicalizados.
Las máximas autoridades moderadas de los chiitas iraquíes, así como el gobierno de la vecina Irán, advirtieron a la coalición que un ataque masivo a las ciudades santas de Nayaf y Kerbala equivaldría a cruzar la «línea roja».
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