2 de junio 2004 - 00:00

Irak: sangrientos ataques reciben a nuevo presidente

Irak tiene nuevo presidente. El sunnita Ghazi Al-Yauar es el primero en ocupar el cargo tras la caída de Saddam Hussein, luego de febriles negociaciones en los últimos días entre iraquíes y el gobierno de EE.UU. Pero su nombramiento no satisface los reclamos generalizados de elecciones libres en el país árabe. Ni bien asumió, dos atentados dejaron al menos 14 muertos en Bagdad y en la localidad de Baiji.

El jeque Ghazi Al-Yauar fue electo ayer primer presidente iraquí tras la caída de Saddam Hussein. No bien asumió, reclamó la «soberanía plena» para su país.
El jeque Ghazi Al-Yauar fue electo ayer primer presidente iraquí tras la caída de Saddam Hussein. No bien asumió, reclamó la «soberanía plena» para su país.
Bagdad (EFE, AFP, ANSA, Reuters, DPA) - El nombramiento del sunnita Ghazi Ayil Al-Yauar como el primer presidente de la época posterior a Saddam Hussein fue acompañado por una ola de atentados que dejaron al menos 14 muertos en sendos ataques en la localidad de Baiji y en la capital iraquí. El nuevo mandatario fue nombrado con la anuencia de Estados Unidos, pero el presidente George W. Bush aseguró haber tenido «cero» injerencia en el proceso de elección y repitió que el 30 de junio el país árabe recuperará su soberanía.

Lo cierto es que la presencia militar de la coalición que encabeza EE.UU. mantendrá bajo su órbita a Irak por lo menos durante dos años, y la fecha de elecciones libres está prevista para 2005, pero su realización es incierta. La Casa Blanca busca por todos los medios obtener el evasivo respaldo de las Naciones Unidas para el proceso de transición, para lo que elaboró un nuevo borrador de resolución del Consejo de Seguridad (ver aparte).

Tras tres días de intensas negociaciones, el presidente designado, Ghazi Al-Yauar, exhortó a la restauración de «una soberanía completa mediante una resolución del Consejo de Seguridad que nos permita reconstruir una patria libre, independiente, democrática, federal y unida».

• Exilio

Yauar es sobrino del jeque Mohsen Al-Yauar, jefe de la tribu de los chammar, que cuenta con tres millones de personas sunnitas y chiitas en los confines de Siria hasta Arabia Saudita. Después de 15 años de exilio, regresó a Irak en la primavera de 2003.

El presidente Bush aseguró que su gobierno tuvo «cero» injerencia en la elección de las autoridades interinas de Bagdad. «No tuve ningún papel en la elección; cero», dijo. Bush se congratuló por la elección de Al-Yauar (que asumió ayer aunque el traspaso de soberanía será a fin de mes) y señaló que el gabinete está dotado de «talento, compromiso y determinación». Y agregó: «Creo que habrá más violencia porque (en Irak) existe gente violenta que quiere detener el progreso».

El nuevo primer ministro
Iyad Allawi, aliado de EE.UU. y con vínculos en la CIA, aseguró que Irak necesita ayuda internacional para superar los desafíos futuros. «No queremos que nuestro país siga bajo ocupación», y matizó que Irak seguirá contando en el futuro cercano «todavía mucho, con la coalición dirigida por Estados Unidos». Por la mañana, se vivieron momentos de tensión cuando Adnan Pachachi, rival de Al-Yauar y preferido de Bush, fue designado presidente. Poco después anunció su dimisión.

El emisario de la ONU,
Lajdar Brahimi, instó al pueblo iraquí a que dé una oportunidad y ayude al nuevo gobierno.

Brahimi también anunció el nombramiento del chiita
Ibrahim Jaafari, del Partido Al-Dawa, y del kurdo Roj Nouri Shawis, del Partido Democrático del Kurdistán (PDK), como vicepresidentes.

Junto con el anuncio de la composición del nuevo gobierno provisional y de la disolución del Consejo de Gobierno,
la violencia volvió a campear en Irak con un ataque suicida a la base militar estadounidense de Baiji que causó 11 civiles iraquíes muertos y 26 heridos. Una bomba en Bagdad contra la sede del partido kurdo mató a tres personas e hirió a otras 20.

El oficial de la seguridad iraquí Hamed Massud dijo: «Un hombre con barba hizo volar el automóvil a bordo del cual se encontraba», un BMW negro, a las 9.30 locales.

En Bagdad, un vocero militar estadounidense, el teniente coronel
Robert Campbell, aseguró que el ataque explosivo contra la sede del partido kurdo en Bagdad causó 3 muertos y al menos 20 heridos. Un agente de la policía iraquí, Settar Jabar, había afirmado previamente que el ataque había causado 25 muertos. Entre ambos atentados los heridos serían más de medio centenar.

• Mala conducta

La sede de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) se encuentra a pasos del Ministerio del Interior iraquí.

En Washington, el Pentágono informó que el número de casos de «mala conducta» por parte de soldados estadounidenses en Irak y Afganistán llega ahora a 91, y probablemente aumenten. La nueva cifra casi duplica los 49 casos de abusos dados por altos oficiales del Pentágono dos semanas atrás.

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