Irán hará maniobras militares a días del plazo fijado por ONU

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Teherán (EFE, AFP, Reuters, ANSA) -Teherán anunció ayer que continuará su polémico plan nuclear, pese al ultimátum enviado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que dio plazo a Teherán hasta el 21 de febrero para detenerlo, y realizará esta semana maniobras militares para preparar su poder defensivo.

«La suspensión de nuestro programa nuclear es absolutamente inaceptable. No hay ni una justificación jurídica ni razonable para detener el enriquecimiento de uranio», dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Mohammad Ali Hosseini.

Las declaraciones de Hosseini contribuyen a tensar aun más la delicada situación en el Golfo Pérsico y aumentan la preocupación estadounidense por lo que es calificado por la Casa Blanca como las «crecientes aspiraciones hegemónicas de Teherán».

No obstante, Hosseini no descartó continuar las «fecundas conversaciones» iniciadas el pasado fin de semana, durante la Conferencia de Seguridad de Munich, entre el jefe negociador iraní, Ali Larijani, y el alto representante para la Política Exterior y la Seguridad de la Unión Europea, Javier Solana.

Aun así, Teherán se prepara para otra demostración de poder defensivo y anunció que realizará una tercera ronda de maniobras militares en menos de cuatro semanas, según informó la agencia «Fars».

Las fuerzas terrestres de los Guardianes de la Revolución Islámica iraní comenzarán hoy las maniobras bautizadas como «Fuerza» en 16 provincias, con el objetivo de preparar el poder defensivo de las fuerzas armadas, señaló el cuerpo paramilitar en un comunicado difundido por ese medio.

  • Coincidencia

    Los Guardianes de la Revolución Islámica ya habían realizado dos maniobras navales y aéreas a finales de enero y principios de febrero, y las que comienzan hoy «completarán el círculo militar», señaló el comunicado.

    El hecho, que añade aun más intranquilidad en la región, coincide con la sorpresiva visita realizada el sábado por la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, a Bagdad quien lanzó una fuerte advertencia al régimen de Teherán, acusándolo de «fomentar la inestabilidad regional». El Consejo de Seguridad de la ONU amenazó con sanciones a Irán en caso de que no detenga su programa de enriquecimiento de uranio antes del miércoles próximo.

    En tanto, Irán, junto a Siria, en otra movida del tenso ajedrez de la región, reafirmaron ayer su «enérgico rechazo a la política estadounidense para Medio Oriente». El presidente sirio, Bashar al-Assad, subrayó, en compañía de Larijani, que Estados Unidos es el « perdedor» en Medio Oriente, y se comprometieron a afianzar los vínculos entre sus países.

    Teherán y Damasco lanzaron, además, un llamado a los musulmanes para que no cedan a la tentación de las luchas entre etnias y grupos religiosos -en particular chiitas y sunnitas en Irak-, que en su opinión son el resultado de un complot urdido por Estados Unidos.

    Siria también aprovechó la reunión para apoyar el programa nuclear iraní, eje de una dispuesta de Teherán con Occidente que llegó hasta el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Washington «quiere crear divisiones en el mundo musulmán y árabe» porque ésta es «su última carta», dijo Assad, hablando en una conferencia de prensa.

    Por su parte, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, en coincidencia con lo dicho por Assad, afirmó que «los enemigos quieren crear divisiones entre etnias y diferentes grupos religiosos». El mandatario agregó que «los objetivos de Estados Unidos en Irak no se concretaron», y «la posición del presidente Bush es débil y tambaleante».
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