Italia elige entre Prodi y Berlusconi
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Romano Prodi y Silvio Berlusconi disputarán el domingo en las elecciones italianas el cargo de primer ministro sin que, hasta el momento, aparezca definido quién será el triunfador.
La personalidad de Berlusconi, empresario y magnate mediático, contrasta con la de Prodi, un docente universitario. El postulante de la centroizquierda, de 65 años, fue primer ministro entre 1996 y 1998 antes de presidir la Comisión Europea (de 1999 a 2004), mientras que Berlusconi, que cumple 70 años en setiembre próximo, lleva cinco años al frente del gobierno italiano y tiene los bolsillos cargados de millones de euros procedentes de un imperio audiovisual que, legalmente, sólo le pertenece a su familia.
Ambos son los únicos capaces de aglomerar alrededor de sus liderazgos a sendas coaliciones. Sin embargo, como subrayan los últimos sondeos, ninguno de los dos rivales parece seducir a los casi 50 millones de italianos convocados a las urnas, quienes no votarán por los candidatos sino por uno u otro partido en el seno de las dos coaliciones. En este marco y ante la falta de alternativas creíbles,los analistas señalan que los comicios serán «el voto contra» uno u otro, dependiendo de la simpatía personal de cada elector.
«Goberné bien y lo seguiré haciendo durante otros cinco años si me conceden un segundo mandato», dijo Berlusconi, que alterna promesas de abolir impopulares impuestos con advertencias contra «el peligro comunista» en caso de triunfo de la izquierda. «¡Basta!», responde Prodi, convirtiendo la exclamación en lema de la campaña de su coalición, a la que los sondeos dan como ganadora con una diferencia de entre 3 y 5 puntos.
La incertidumbre sobre el escrutinio es tal que los analistas barajan seriamente la posibilidad de un «empate» electoral, que dé el triunfo a la izquierda en la Cámara de Diputados y deje el Senado en manos de la derecha. Ese «empate» sería una pesadilla, ya que conllevaría la ingobernabilidad del país y la necesidad de volver a votar, como ya empezaron a advertir Prodi y el canciller italiano, Gianfranco Fini, principal aliado de Berlusconi en la coalición electoral y gubernamental.




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