Bruselas (ANSA, EFE) - La Comisión, Poder Ejecutivo de la Unión Europea, formuló ayer un ultimátum a las autoridades italianas, tras haber definido como insuficientes las medidas adoptadas para enfrentar el caso de las mozzarellas de búfala contaminadas con dioxina: o toman medidas «ulteriores y urgentes», o deberán adoptar «medidas de salvaguardia» para impedir el ingreso del queso en el mercado europeo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ante el riesgo de un embargo comercial, el gobierno de Roma ordenó realizar controles en todas las granjas de la región de Campania, donde se han detectado partidas de mozzarella contaminadas con ese tóxico cancerígeno.
Italia advirtió contra una «psicosis», pero los productores están preocupados. Países como Corea del Sur y Japón ya suspendieron las importaciones y decidieron analizar por sí mismos los cargamentos ya recibidos, para detectar rastros de dioxina, un tóxico cancerígeno.
El Ministerio de Salud dispondrá un refuerzo de los carabineros encargados de vigilar el cumplimiento de las exigencias sanitarias de los alimentos. Contradijeron así declaraciones anteriores que habían restado importancia al problema.
Dejá tu comentario