5 de diciembre 2007 - 00:00

Izquierdista de Ecuador se distancia

Quito (EFE, Reuters, DPA) - El presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador, el oficialista Alberto Acosta, dijo ayer que la derrota del presidente Hugo Chávez en el referendo es «un llamado de atención» que «él sabrá entender», en un claro intento por despegarse de la política del venezolano.

En una declaración inusual debido a los estrechos lazos entre Caracas y Quito, el influyente político ecuatoriano resaltó que, en el referendo del domingo, los votantes venezolanos puntualmente rechazaron el plan de Chávez de cambiar la carta magna para concentrar mayores poderes y acceder a presentarse indefinidamente a su reelección.

«Creo que es una respuestainteresante del pueblo venezolano. Es una demostración de un pueblo que no quiere tener un sistema de elección indefinida de su presidente de la República y que apuesta a un juego democrático», dijo Acosta en una entrevista a un canal de televisión. «Yo no creo que haya que concentrar todos los poderes en el presidente de la República», agregó.

  • Llamado de atención

  • Acosta, un economista de izquierda y que comparte la ideología de Chávez, es actualmente la principal autoridad de su país dados los poderes omnímodos que posee el cuerpo para reformar la Constitución y armar una nueva estructura estatal, incluida la remoción de autoridades. «Ahí vemos cómo el pueblo, en determinadas circunstancias, hace un llamado de atención a su gobernante a que rectifique y corrija el rumbo.»

    Chávez mantiene estrechas relaciones con el presidente ecuatoriano, el nacionalista Rafael Correa, con quien comparte su proyecto de construir el «socialismo del siglo XXI».

    La Asamblea Constituyente de Ecuador, dominada por el oficialismo, recibió incontables denuncias por su carácter autoritario, que entre otras cosas dio de baja el Congreso. Los choques constantes derivaron ya en la renuncia de tres de los constituyentes y poco después los representantes de los grupos opositores tuvieron que salir a calmar los ánimos y negaron que otros pudieran seguir el mismo rumbo.

    «No nos vamos a ir, ni a salir corriendo», declaró Vicente-Taiano, jefe del bloque de asambleístas del Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian). El partido había dejado en entredicho su participación luego de que los máximos líderes, Alvaro Noboa y su esposa Anabella Azín, rehusaron asistir a las sesiones, aunque sin entregar las curules.

    Noboa, que cuenta con ocho representantes en la Asamblea de 130 miembros, adujo que no «quería mezclarse en sesiones» en las que, a su criterio, «se destruirá la democracia y hará daño a los ecuatorianos».

  • Renuncia

    A su retiro le siguió el del también asambleísta del Prian Xavier Ledesma. «Renuncio a ser cómplice de un nuevo episodio de engaño al país, renuncio cohonestar la vigencia de un Estado abusivo y arbitrario», dijo Ledesma.

    Las demás fuerzas de oposición, que encabezadas por el Partido Sociedad Patriótica (PSP) cuentan con 32 asambleístas, no se pronunciaron sobre su futuro en la Asamblea, aunque no dejaron de reparar en la forma en que el oficialismo impuso sus propuestas.

    «Aquí se cansa uno debatiendo cuatro, cinco horas y al final no se cambia una sola coma, parece que vienen documentos elaborados y con la orden de prohibir cambiar nada», cuestionó Gilmar Gutiérrez, jefe del PSP. La Constituyente redactará la nueva Constitución durante los siguientes seis meses, con una prórroga máxima de 60 días, y el texto será sometido a referendo en 2008.
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