El primer ministro de Japón, Fumio Kishida, anunció hoy la extensión de las restricciones sanitarias en Tokio y otras 12 áreas del país hasta principios de marzo, en un intento por combatir el aumento de los contagios asociados a la variante Ómicron en momentos en que la mayoría de los japoneses aún espera para recibir su vacuna de refuerzo.
Japón prolonga sus restricciones sanitarias ante el avance de la variante Ómicron de coronavirus
CORONAVIRUS-JAPÓN - Agencia TELAM
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Las actuales restricciones, que abarcan Tokio y sus áreas vecinas y las regiones central de Aichi y sueña de Nagasaki, debían terminar el domingo próximo, dentro de cuatro días, pero se extienden hasta el 6 de marzo, informó Kishida.
Las infecciones impulsadas por la variante Ómicron son diferentes a las del pasado y estamos en el momento crítico de nuestra lucha contra ella. Para equilibrar las medidas antivirus y la actividad social y económica, estoy decidido a abordar la situación de inmediato, afirmó el primer ministro.
Agregó que aunque los contagios siguen al alza, el ritmo se desaceleró en relación a la semana pasada.
A nivel nacional, Japón registró 92.000 contagios diarios en la última jornada, de los cuales 18.287 corresponden a Tokio y 15.264 a Osaka.
Las medidas, que son una versión menos estrictas del estado de emergencia que rigió en Japón en distintas fases de la pandemia, incluyen horarios de trabajo más corto para restaurantes, a los que a cambio les otorga subsidios, y restricciones en eventos públicos multitudinarios, publicó la agencia de noticias Kyodo.
La decisión de Kishida se da luego de que los gobernadores de las áreas más afectadas lo solicitaran debido a la fuerte presión que se está sintiendo en los hospitales, atestados de pacientes y con personal reducido debido a que se han contagiado o han sido contacto estrecho.
El gobernador de Osaka, Hirofumi Yoshimura, declaró una "emergencia médica" después de que la tasa de ocupación de los hospitales de la prefectura superara el 80%.
Kishida prometió ayuda y propuso un plan para establecer instalaciones médicas temporales en Osaka y Tokio para atender a un total de 1.000 pacientes.
Por su parte, la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, criticó al Gobierno central por la demora para entregar las dosis de refuerzo de la vacuna.
El primer ministro fue criticado por los retrasos y la lentitud de la campaña de vacunación para los refuerzos, que comenzó en diciembre y ha alcanzado al 7,2% de la población.
La campaña de refuerzo se retrasó porque el Gobierno tardó en decidir acortar el intervalo de ocho meses entre las dos primeras inyecciones y la tercera, a pesar de que era posible que los municipios locales con exceso de vacunas comenzaran a administrar refuerzos antes.




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