6 de abril 2005 - 00:00

Juan Pablo II descansará en antigua tumba de Juan XXIII

Ciudad del Vaticano (ANSA, AFP, Reuters) - Los 88 cardenales que participaron de la congregación general decidieron que los restos mortales de Juan Pablo II reposen desde el viernes en el lugar donde estuvo sepultado Juan XXIII, se informó ayer.

El rostro de Juan Pablo II será cubierto con un velo de seda blanco antes del cierre provisorio del féretro previo a las exequias.

Juan Pablo II no dejó indicaciones sobre el lugar de su sepultura, por lo que el lunes se procedió a decidir cómo hacerlo, afirmó ayer el vocero vaticano, Joaquín Navarro Valls, al término de la reunión de cardenales. El portavoz añadió que aún no se ha fijado fecha para el cónclave sucesorio.

Si este funeral toma como modelo el del último Papa enterrado, Juan Pablo I, la liturgia se desarrollará en cuatro fases.

• Las fases

La procesión de los celebrantes acompaña el ataúd de ciprés de Juan Pablo II, cargado por varios portadores, desdeel interior de la basílica hasta la entrada de la cripta, mientras el coro de la Capilla Sixtina canta el réquiem. Los Evangelios se dejan sobre el féretro, instalado ante el altar. Los sacerdotes se sitúan en el medio, los coros (Capilla Sixtina y capilla pontificia), a la izquierda y las delegaciones oficiales a la derecha.

La misa solemne de funeral se abre con el Acto de Contrición o de perdón. Durante la liturgia de la palabra se leen extractos del Apocalipsis, de los Hechos de los Apóstoles y de los Evangelios.

El cardenal Joseph Ratzinger, decano del Colegio Cardenalicio, pronunciará la homilía.
Contrariamente a otras misas no habrá oración de los fieles. Acto seguido vendrá la plegaria eucarística, la consagración y la comunión, repartida por cientos de sacerdotes entre los fieles.

Posteriormente se recitará la letanía de santos a los que se encomienda el alma de Juan Pablo II y una bendición final de despedida que estará pronunciada por el vicario de Roma, el cardenal Camillo Ruini.

• Plegaria especial

Poco antes de cerrar el féretro se celebrará un rito durante el cual el cardenal camarlengo, el español Eduardo Martínez Somalo, pronunciará por primera vez una plegaria especial. La plegaria dice: «Dios omnipotente y eterno, Señor de la vida y de la muerte, esperamos y creemos que la vida del Santo Padre Juan Pablo II ahora está escondida en ti».

El ataúd se conducirá en procesión al interior de la basílica acompañado del canto en latín «In paradisum» (Al Paraíso). El féretro se deposita en la capilla de Santa Marta donde se introducirá en un segundo ataúd de plomo y en un tercero de roble. Se sepultará en presencia de cardenales, familia y allegados del Papa.

En el ataúd será introducido también un tubo de metal con el acta redactado por el maestro de ceremonias, en el que se narra la vida del Papa.

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