Juan Pablo II se reunió con el presidente israelí
-
Las reacciones al tiroteo en Washington en la Cena de Corresponsales donde Donald Trump fue evacuado
-
Tiroteo en la Cena de Corresponsales: qué se sabe del ataque del que rescataron a Trump
Por su parte, el jefe de Estado de Israel se dijo disponible a retirar al Ejército de Belén en ausencia de "amenazas de operaciones terroristas", y a hacer "todo lo posible" para que los cristianos puedan celebrar la Navidad incluso en Belén.
El Ejército israelí volvió a ocupar Belén hace tres semanas, después de que 11 personas muriesen en un atentado en Jerusalén por una bomba que estalló dentro de un autobús.
La audiencia entre Juan Pablo II y Katsav -la primera en el Vaticano de un presidente de Israel desde el nacimiento del Estado, en 1948- se desarrolló en un clima "cálido y cordial", como la definió la embajada de Israel ante la Santa Sede, lo que no impide que sobre algunas cuestiones los juicios y las preocupaciones de ambas partes sean discrepantes.
Los dos líderes hablaron a solas durante unos 15 minutos y por parte israelí se subrayó el hecho de que Juan Pablo II haya apreciado el encuentro y auspiciado que haya "un punto de cambio para la profundización de las relaciones bilaterales".
Por parte israelí se hizo hincapié, además, en la intención manifestada por el pontífice de "tomar posición en un próximo futuro contra el antisemitismo y el terrorismo".
El presidente de Israel le explicó a Juan Pablo II que tiene intención de hacer de todo para garantizar las celebraciones de la Navidad en Belén y que está dispuesto a retirar al Ejército de Belén si no hay "amenazas de operaciones terroristas".
Por su parte, el Vaticano confió al secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano, la tarea de ilustrar a Katsav los puntos que más preocupan e interesan a la Santa Sede.
"Sobre la dramática situación en Tierra Santa hubo un coloquio detallado en el que cada una de las partes expresó su punto de vista", explicó el vocero vaticano Joaquín Navarro Valls, dejando ver la existencia de algunas divergencias.
El Papa ilustró al presidente "la posición de la Santa Sede": coexistencia de dos Estados, Israel y Palestina, y necesidad de llegar a una rápida conclusión del conflicto en curso.
Desde que estalló la segunda Intifada, hace ya casi dos años, más de 1.700 palestinos y más de 600 israelíes han muerto, un balance de sangre inaceptable para la Iglesia y que, además, ha determinado la fuga de muchos cristianos de la tierra donde nació Jesús, así como el derrumbe de la economía, también por la imposibilidad de llevar a cabo peregrinajes.
Es evidente que la pacificación es la exigencia primaria indicada por la Santa Sede, y precisamente mientras el jefe de Estado israelí se encontraba en el Vaticano, los franciscanos de la Custodia de Tierra Santa lanzaron un llamado para la reanudación de las peregrinaciones y por el "derecho de los cristianos" a visitar los santuarios.
La nota vaticana hizo también referencia al examen de las "actuales relaciones entre Israel y la Santa Sede a la luz del Fundamental agreement de 1993", y esto hace pensar que con el presidente israelí se afrontó el problema de la exención fiscal para la Iglesia, prevista por el acuerdo pero aún sin aplicar.




Dejá tu comentario