La cumbre del cambio climático cerró con escasos avances y deudas pendientes
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La COP23 de Bonn ha sido una etapa intermedia de la negociación, coinciden los asistentes.
"La 'pata débil' son los métodos de implementación [del Acuerdo], no solamente el acceso a financiamiento y recursos sino transferencia de tecnologías y gestión de capacidades" para ayudar a los países en desarrollo, explicó la canciller de Ecuador, María Fernanda Espinosa, que representa al G77 y China (134 países).
El Fondo Verde creado en la COP de Cancún de 2009 es un ejemplo de ello. "Ya han pasado 8 años, se esperaban 100.000 millones de dólares anuales, y eso no ha ocurrido. Lo que hay en la cesta son 6.000 millones", criticó.
Las principales ONG presentes en la Cumbre reconocieron algunos avances, pero alertaron del alcance de los pasos que se deben dar aún.
El Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) reconoció en un comunicado el progreso alcanzado en "sentar las bases para aumentar la ambición en la lucha contra el cambio climático hasta 2020 y más allá", pero avanzó que la próxima cumbre será clave para consolidar esos avances.
La cita de Bonn ha servido para acordar "cuestiones críticas" como las acciones de los países desarrollados hasta 2020, así como la inclusión de las cuestiones de género y las comunidades indígenas en la lucha contra el calentamiento global.
No obstante, "queda mucho para asegurar que se aprovecha la pequeña ventana de oportunidad" para lograr que las temperaturas no aumenten más de dos grados frente a los valores preindustriales.
En una dirección similar, Paula Caballero, directora del Programa de Cambio Climático del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), apuntó en un comunicado los avances, pero agregó que los negociadores tienen "bastante tarea" pendiente.
Los progresos, explicó, se han producido en "sentar las bases para concluir el año que viene las reglas que apuntalan el Acuerdo de París" y en "preparar el terreno para que los países se comprometan a mejorar sus planes climáticos nacionales para 2020".
Greenpeace aplaudió también "la ambición reforzada y la inclusión de la acción previa a 2020", en palabras del responsable de su delegación política en la COP23, Jens Mattias Clausen.
No obstante, Clausen agregó que queda la "enorme tarea de concluir el libro de reglas de París para el año que viene", por la letra pequeña del acuerdo sellado en 2015 en la capital francesa.
"La COP de este año centró su atención en los efectos del cambio climático y la necesidad de responsabilidad, pero fracasó en lograr apoyo concreto para los estados-isla", argumentó.


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