10 de marzo 2008 - 00:00

La gallina Carla incomoda a Fillon

Carla Bruni
Carla Bruni
La escena se produce en París, en el Salón de la Agricultura: «Carla», una robusta gallina de plumaje rojizo, aterriza en los brazos del primer ministro francés, François Fillon, que recorre los stands: «Le pusimos este nombre porque es linda y cobriza», le explica Yves de la Fouchardiere, representante de los granjeros de la región de Sarthe. Algo molesto por esta comparación demasiado evidente con Carla Bruni, flamante esposa del presidente Nicolas Sarkozy, François Fillon acepta la gallina con una sonrisa de circunstancias. Y De la Fouchardiere agrega, implacable: «No sé si es entonada para cantar, pero si en Matignon (sede de gobierno) la cuida bien, puede poner un huevo por día».

Colocada en una granja, el ave se unió a la montaña de vituallas obsequiadas al primer ministro durante las cuatro horas y media que duró su visita a la exposición agrícola, la misma en la cual días antes el presidente francés le susurró «pobre boludo» a un agricultor que se negó a estrecharle la mano.

A los miembros del cortejo ministerial, encargados de recibir y almacenar los presentes recibidos por Fillon, los periodistas les preguntaban: «¿Y Carla?». Respuesta de un guardaespaldas: «¡Nos la vamos a comer!».

Al día siguiente por la mañana, diplomático, un vocero del ministro daba un parte oficial sobre la nueva huésped: «Es un regalo de mal gusto, pero intentaremos tratarla con tacto confiándosela a amigos agricultores en la Sarthe», la región de la cual el primer ministro Fillon es originario.

Dejá tu comentario

Te puede interesar