20 de septiembre 2007 - 00:00

La región se asoma a violencia sin control

Bruselas - Bombardear Irán, una posibilidad no descartada por Estados Unidos e Israel, lograría sin dudas retrasar el programa nuclear de Teherán, pero desencadenaría también un peligroso ciclo de violencia en Medio Oriente y en el resto del mundo, según expertos.

De acuerdo con diversos especialistas, empezando por los del MIT, el célebre Instituto de Tecnología de Massachusetts, ataques aéreos permitirían frenar por bastante tiempo los trabajos iraníes.

En Natanz, por ejemplo, cuyas instalaciones están situadas a ocho metros de profundidad, bastaría con dos bombas guiadas por láser de 907 kilos y 24 bombas de penetración, según un estudio del MIT de mayo pasado.

  • Objetivos

  • Joseph Henrotin, redactor en jefe adjunto de la revista francesa «Defensa y Seguridad Internacional», indicó que según un simulacro «un ataque aéreo debería apuntar contra 200 objetivos, además de laboratorios como el de Natanz, la central de Buchehr, la usina de agua pesada de Arak y otros centros de investigación atómica».

    «Esto está al alcance de los norteamericanos que, además de su aviación, disponen de misiles crucero y bombarderos furtivos, e incluso de los israelíes, con F15-I y F16-I dotados de reservas adicionales», afirmó.

    «El resultado de los daños materiales y humanos infligidos a los iraníes postergaría 10 años su programa nuclear militar. Pero tendría consecuencias bastante difíciles de controlar, de uno y otro lado», advirtió, sin embargo, Henrotin.

    Entre esas consecuencias podría estar el bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz, es decir la entrada al Golfo Pérsico para los petroleros, calificado tiempo atrás como «la yugular de Occidente».

    Esta posibilidad implicaría, a título preventivo, la necesidad de «neutralizar» los tres submarinos iraníes de fabricación rusa y la base naval de Bandar Abas.

    Teherán podría también impulsar una insurrección generalizada en Irak contra las tropas norteamericanas, obligando a Washington a enviar refuerzos, un movimiento de soldados exactamente contrario al que pretenden los estadounidenses en ese país.

    Otra posible represalia iraní sería intentar implicar a Israel en el conflicto, incluso si los aviones israelíes no participaron en los bombardeos, tal como lo hizo Saddam Hussein en su momento con misiles Scud mejorados.

    «El mayor riesgo sería que Israel responda en forma automática con un bombardeo nuclear a todo ataque iraní con armas químicas», estimó Henrotin.

    Por último, Teherán podría «poner en estado de ebullición a Medio Oriente con la ayuda de Siria».

    Si los resultados de un ataque militar son tan imprevisibles como arriesgados, algunos se preguntan la razón por la cual Francia evocó esa hipótesis.

  • Sanciones

    Según el experto Cédric Poitevin, del Grupo de Investigación e Información sobre la Paz y la Seguridad de Bruselas, Francia quiso así impulsar la adopción de nuevas sanciones contra Irán por parte de la Unión Europea con o sin el aval de la ONU.

    En ese sentido, el experto señaló que no es casual que las declaraciones francesas hayan tenido lugar poco antes de la reunión de mañana en Washington de las seis potencias (Estados Unidos, Rusia, China, Alemania, Francia y el Reino Unido).

    En cuanto a los norteamericanos, si sus militares ya planificaron sin dudas una intervención de este tipo es también por temor de ver atacar en forma unilateral a los israelíes, lo que desencadenaría consecuencias aun más incontrolables.
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