Pekín (Bloomberg) - En un hecho inédito, el gobierno de China comenzó a pagar a algunos de sus agricultores un subsidio para que cultiven cereales, a fin de ir eliminando un sistema vigente desde hace medio siglo de precios fijados por el Estado y prepararlos para una mayor competencia dentro de la Organización Mundial de Comercio.
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El gobierno les paga a los granjeros de partes de las provincias de Jilin y Anhui un subsidio promedio de 90 yuanes (u$s 11) la tonelada de maíz y arroz, en el marco de una prueba de cuatro meses que comenzó el mes pasado, dijo en un informe el Centro de Información Nacional de China sobre Cereales y Aceites. En otras partes, los agricultores chinos venden sus cosechas al gobierno al precio fijado por éste, o en el mercado abierto. Los precios fijados por el Estado «son un mecanismo distorsionador del comercio, de manera que pasar a los subsidios es una reforma que se ajusta más a las normas de la OMC», dijo Larry Li, gerente de Noble Grain Pte. Ltd., de Pekín.
Como los granjeros chinos aumentaron sus cosechas, el costo del gobierno para comprarlas se fue a las nubes. Los pagos a la producción agrícola subieron casi el cuádruple en los últimos 10 años, a $ 11.000 millones, según la oficina de estadísticas estatal.
China debe apoyar a sus agricultores para que se ajusten a las fuerzas del mercado, dijo el «Diario de Información Económica» del país, citando al viceministro de Agricultura, Liu Jian.
La OMC permite a los gobiernos subsidiar algunos productos agrícolas. Por ejemplo, Estados Unidos les paga a sus agricultores un subsidio de 8 centavos de dólar por kilo de maíz, según el informe.
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