Washington y Nueva York (EFE) - La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) movilizará 5.000 agentes en todo el país una vez que comience la guerra contra Irak para vigilar y detener a sospechosos de terrorismo e interrogar a miles de iraquíes que viven en los EE.UU., según publicó ayer «The Washington Post». La operación, de una envergadura similar a la que se llevó a cabo luego de los atentados del 11 de setiembre de 2001, tendrá por objetivo prevenir ataques terroristas contra los Estados Unidos, en represalia a la inminente invasión estadounidense de Irak.
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Los expertos estadounidenses en la lucha contra el terrorismo aseguran que el riesgo de un atentado aumentará considerablemente cuando estalle la guerra contra Irak, indica el diario, según el cual estas medidas son parte de un «voluminoso y detallado plan de contingencia desarrollado por el FBI en el último año en preparación de una invasión de Irak».
Pese a que las autoridades afirman que la mayor parte de los iraquíes que viven en los EE.UU. no supone una amenaza, temen que los extremistas musulmanes lleven a cabo represalias contra la población estadounidense mediante atentados suicidas y otro tipo de ataques, según dijeron al periódico funcionarios del gobierno de George W. Bush. «Estamos preparados para lo peor y esperamos que ocurra lo mejor», declaró a «The Washington Post» un alto funcionario del FBI. Una vez que comience la guerra, desde la sede del FBI y de las 56 oficinas especializadas, se instalarán de inmediato centros de control que funcionarán las 24 horas, en coordinación con 66 fuerzas antiterroristas especiales en todo el país, según las autoridades.
El FBI ya comenzó a implementar algunas de las medidas del plan de contingencia; en este sentido, de una lista de alrededor de 50.000 iraquíes que viven en los Estados Unidos, seleccionó a unos 11.000 para someterlos a interrogatorios en caso de que estalle la guerra, según dijo al periódico un alto funcionario de la Oficina Federal de Investigaciones. Por su parte, el diario «Newsday» informó que la policía de Nueva York estableció un plan de seguridad específico para ponerlo en marcha en la ciudad una vez que comience la guerra. El plan, conocido como Operación Atlas, estipula que la policía incrementará el número de agentes que patrullan las calles de Nueva York y pedirá al departamento de Defensa que aviones de combate puedan sobrevolar el espacio aéreo de la ciudad.
Desde hace unos días, los agentes de policía incrementaron la vigilancia en aquellos lugares que son considerados susceptibles de ser elegidos como blancos de atentados terroristas, como iglesias, edificios oficiales, hoteles, puentes y túneles, entre otros.
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