24 de enero 2008 - 00:00

Lanza Sarkozy audaz plan para revolucionar Francia

• Recibió proyecto para destrabar la economía, que prometió impulsar.

• Avanza radicalmente sobre las regulaciones laborales y la burocracia.

• Curioso: su autor es Jacques Attali, un socialista asesor de Mitterrand.

Nicolas Sarkozy con Jacques Attali.
Nicolas Sarkozy con Jacques Attali.
Nicolas Sarkozy fue elegido para presidir Francia con un claro mandato: emprender reformas radicales, aun a costa de violar varios tabúes de la política local, para relanzar una economía languideciente. Después de algunos tanteos iniciales, y de haber figurado en las últimas semanas más en las páginas sociales de los diarios que en las de política -lo que le costó varios puntos de popularidad-, ayer puso manos a la obra al recibir un esperado informe con 316 propuestas para acelerar el crecimiento.

El objetivo del plan, de fuerte impronta liberal, es incrementar en un punto porcentual de aquí a 2012 el crecimiento económico francés -previsto, antes del estallido de la crisis financiera internacional en 2% para este año-y, al mismo tiempo, llevar al desempleo por debajo de 5%. Además, apunta a reducir la deuda pública a menos de 55% del PBI.

«Más de la mitad de los países del mundo crecen por encima de 5%. ¿Por qué nosotros no?», se preguntó ayer al entregar el trabajo el director de la comisión de cuarenta expertos, Jacques Attali, un socialistas heterodoxo que fue asesor de François Mitterrand y, más tarde, presidente del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, creado para ayudar al Este europeo poscomunista.

Sarkozy declaró su respaldo general a las conclusiones de la Comisión para la liberación del crecimiento francés y apenas criticó, suavemente, las propuestas de eliminar en diez años una amplia capa de burócratas y las restricciones medioambientales contempladas en el preámbulo de la Constitución.

Entre otras iniciativas, Attali propuso suprimir los acuerdos de precios para proceder a su liberación total, flexibilizar el despido, profundos cambios en materia jubilatoria y una reforma de los sindicatos. También reducir las cargas patronales y reconvertir el sistema educativo de modo que se enfoque más a las necesidades de la economía. Y hasta reducir las regulaciones que insólitamente impiden a muchos franceses optar por profesiones como taxista o hasta peluquero.

Sarkozy pretende aplicar las medidas entre abril y este año y junio de 2009, por lo que su debate monopolizará la campaña para las elecciones municipales de marzo. Esto ya le provocó un conato de resistencia dentro de su propio partido, la UMP, cuyos diputados temen ir a fondo con medidas tan draconianas y sufrir una pérdida de votos en sus distritos.

Sin duda es una curiosidad que el informe haya sido preparado por Attali, uno de los socialistas de más alto perfil que se acercaron al presidente conservador.

Attali, nacido en 1943 en Argelia en una familia sefaradí, fue nada menos que el asesor especial del ex presidente Mitterrand, su « sherpa», como lo definió ayer certeramente el diario «Le Figaro». Pero Sarkozy sabía lo que hacía cuando lo convocó el 24 de julio del año pasado para «estudiar los frenos al crecimiento económico»: el economista es un heterodoxo que no pocas veces escandalizó a la izquierda francesa con afirmaciones tales como que «los socialistas deben aceptar que la asignación de recursos en la economía debe ser confiada al mercado» o que «Marx debe ser liberado de los marxistas, que hicieron de él un instrumento de poder».

A continuación, las principales medidas propuestas para revolucionar la economía francesa:

LIBERTAD DE PRECIOS

La «comisión Attali» plantea terminar con los acuerdos de precios para proceder a su liberalización. Para ello, señala, es crucial liberalizar el sector de la distribución, algo que reclaman desde hace tiempo las grandes superficies comerciales. «La instauración de la libertad de precios permitirá aumentar el poder de compra del consumidor y la oferta de productos», dice el trabajo entregado ayer a Sarkozy en un pendrive rojo.

MODERNIZACION DEL TRABAJO

Aboga por acabar con la semana laboral de 35 horas introducida por el último gobierno socialista y resistida por los empresarios. Esta disposición agrada particularmente a Sarkozy, que está buscando la manera de sortear las dificultades políticas que impiden su derogación lisa y llana a través de un esquema que la flexibiliza de hecho a través de un régimen especial de horas extras.

Por otro lado, el informe apunta a flexibilizar otras condiciones laborales, como por ejemplo la que impide el trabajo dominical. «Una evolución del trabajo dominical es necesaria por razones económicas y por motivos ligados a las transformaciones sociales y culturales», indica.

JUBILACIONES

El principio es permitir a cada trabajador retardar, si así lo desea, su jubilación. Esto supone que las empresas abran la posibilidad de convenir un horario de trabajo diferente a partir de la edad límite. Como contrapartida, se reduciría a 55 años la edad a partir de la cual la empresa y los salarios son exonerados de las contribuciones para el seguro de desempleo.

DESREGULACION PROFESIONAL

Contempla la liberalización de los llamados «servicios especializados», que abarcan a profesiones como los taxistas, los escribanos, los farmacéuticos y hasta los peluqueros, cuyas representaciones gremialesya han reaccionado con virulencia. Como ejemplo de las agobiantes regulaciones existentes que se propone eliminar, para abrir una peluquería el interesado debe tener licencia profesional como peluquero, difícil de obtener, algo que, según la «comisión Attali», «no se justifica por el objetivo de proteger al consumidor».

DEMOCRATIZACION SINDICAL

Una propuesta de reforma estructural especialmente destacada es la de mejor representatividad de los sindicatos. El criterio es fundamentar la representatividad de los gremialistas en el criterio de una elección libre de los afiliados. Así, se impondrán mecanismos para asegurar que puedan presentar candidatos todos los sindicatos legalmente constituidos, garantizando los procedimientos democráticos. En ese sentido, se imponen porcentajes mínimos de votos (de 10% a 15%) para que un sindicato sea reconocido tanto a nivel de rama como profesional.

INMIGRACION

La inmigración es considerada clave para el crecimiento económico y para poder garantizar el futuro del sistema previsional, habida cuenta del envejecimiento de la población francesa. Según calcula, la llegada de 50.000 trabajadores a Francia tiene un efecto positivo de 0,1 punto porcentual en la tasa de crecimiento económico. Con todo, advierte que «no se puede ni se debe volver al empleo de jóvenes no calificados».

RELANZAMIENTO EDUCATIVO

La comisión sugiere acelerar el aprendizaje del inglés en la escuela primaria -¿una herida al orgullo francés?-, la matemática y la informática. Además, propone crear diez polos de enseñanza e investigación de punta a nivel mundial. Y plantea favorecer el acceso a Internet de banda ancha para todos antes de 2016.

LUCHA CONTRA LA BUROCRACIA

El carácter sobredimensionado y asfixiante de la burocracia francesa es proverbial entre los países desarrollados. Al respecto, se propone eliminar a lo largo de diez años un sistema de «departamentos administrativos» que tiene 218 años de antigüedad, removiendo sus burocracias enquistadas y reduciendo los costos de la administración territorial. Sarkozy planteó ayer una ligera discrepancia en torno de este tema, atento a su potencial políticamente peligroso para sus aliados en los comicios de marzo.

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