La noticia se impuso ayer con fuerza en las redacciones. Según denunció la radio «Cadena Ser», el ex presidente del gobierno español, José María Aznar, pagó 2 millones de dólares con fondos públicos a un «lobby» de Washington para conseguir una medalla de oro del Congreso de Estados Unidos.
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Según la noticia, que presentamás matices que los que sugiere su mera enunciación, tres meses antes de las elecciones del 14 de marzo -que desbancaron al Partido Popular de La Moncloa-el gobierno firmó un contrato secreto con la empresa de abogados estadounidense Piper Rudnick que tenía como objetivo promover la imagen de Aznar en EE.UU. y lograr las firmas necesarias que requiere la concesión de la medalla de oro del Congreso. El pago -se dijo-se financió con fondos del Ministerio de Asuntos Exteriores. En el contrato, firmado en representación del gobierno español por el ex embajador en Estados Unidos, Javier Rupérez, la empresa se comprometea «asistir al gobierno de España en diplomacia pública y comunicación estratégica» y se refiere a la intención de « reforzar las relaciones con la Casa Blanca».
En mayo del año pasado, dos legisladores de la Cámara de Representantes de EE.UU., el republicano Jim Gibbons y el demócrata Sylvestre Reyes, presentaron la propuesta para conceder la medalla de oro a Aznar por considerarlo un «firme aliado» de EE.UU, sobre todo por su compromiso en la guerra contra el terrorismo y en la campaña de Irak. Mediante los buenos oficios de Piper Rudnick, la propuesta -que aún no fue tratada- cuenta ya con 306 firmas, 16 más que las necesarias para su aprobación.
Ex miembros del gobierno de Aznar, como la ex canciller Ana Palacio, reconocieron ayer la existencia del contrato. Sin embargo, dijeron que conseguir las firmas para la medalla no era su única finalidad y lo enmarcaron en una ofensiva de Estado para incentivar el conocimiento de España en EE.UU.
No les falta razón. Por un lado, contratar servicios de este tipo es algo común a numerosos países, entre ellos la Argentina, empeñada hoy en conseguir apoyos para salir del dafault de su deuda externa. En segundo lugar, seguramente a Aznar no le haría falta pagar para obtener ninguna condecoración en EE.UU., toda vez que justamente en la guerra de Irak se convirtió, junto al británico Tony Blair, en el aliado más valioso de la Casa Blanca en Europa.
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