Washington (EFE, AFP, ANSA) - Estados Unidos anunció ayer el inicio de una nueva ofensiva diplomática en Medio Oriente, en momentos en que Israel, que continúa con sus incursiones en zonas controladas por la Autoridad Palestina (AP) en Cisjordania, reconsidera lanzar una operación a gran escala en esa zona, si continúan los atentados suicidas palestinos. El ejército israelí permaneció en la ciudad autónoma de Belén, en Cisjordania, en una jornada en la que también llevó a cabo una incursión de algunas horas en Jenín y Ramallah, en donde detuvo a una decena de militantes palestinos sospechosos de planear atentados. Poco antes, tres israelíes murieron a manos de un palestino que se infiltró en la colonia de Itamar, y que luego fue abatido.
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Fuentes diplomáticas dijeron que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, sigue con su doctrina, por la que el ejército entra en zonas controladas por la AP para «hacer el trabajo» que se supone, que los organismos de seguridad palestinos tendrían que hacer. Por su parte, la viceministra de Defensa, Dalia Rabin-Pilosof, dijo que «en estos momentos, no hemos lanzado la Operación Muro de Defensa II», y destacó que la incursión en Jenín y Ramallah ha sido para reforzar los logros alcanzados en la ofensiva militar que finalizó a principios de mes. Desde que concluyó la ofensiva en Cisjordania se han registrado seis atentados palestinos en territorio israelí que causaron la muerte a 27 personas.
En tanto, el presidente estadounidense George W. Bush anunció el inmediato envío a la región al director de la CIA, George Tenet, y a William Burns, secretario de Estado adjunto para Medio Oriente. El gobierno de EE.UU. subrayó que el objetivo de estas misiones será consultar con los dirigentes de la región, vías de negociación política y discutir cuestiones relacionadas con la seguridad, pero en ningún caso ofrecer un plan con plazos concretos.
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