Las FARC van a entregarle a Chávez tres de sus rehenes
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Una imagen
de Clara
Rojas de
2003, la
última
prueba de
vida que las
FARC dieron
sobre la
política
colombiana
que será
liberada
próximamente.
Chávez, que se encontraba en Montevideo participando de la Cumbre del Mercosur, volvió a dirigir sus dardos contra su homólogo colombiano, con quien congeló relaciones tras la suspensión de su mediación. «Uribe es capaz de colocar nuevamente un palo en la rueda porque carga un enfermizo orgullo y una obsesión violenta contra todo lo que huela a FARC, no quiere la paz y además es un subalterno de (George W.) Bush», señaló.
El colombiano, en tanto, había dicho horas antes del anuncio que había elegido a Chávez para mediar ante los guerrilleros por el «respeto y consideración» que éstos mostraban por su figura. Además, lo calificó de «sucesor de Fidel Castro».
Rojas, una abogada de 44 años, fue secuestrada en una ruta del sureño departamento de Caquetá junto con la colombo-francesa Ingrid Betancourt cuando ambas realizaban una gira de la campaña para las presidenciales de 2002 (ver aparte). González fue secuestrada en setiembre de 2001.
En su mensaje, las FARC rechazaron la propuesta oficial de crear una «zona de encuentro» para dialogar sobre el canje de los 45 rehenes de la guerrilla por unos 500 guerrilleros presos. Así, insistieron en un despeje militar de 45 días de los municipios de Florida y Pradera, en el suroeste de Colombia, para concretar el acuerdo humanitario, una petición que Uribe rechazó tajantemente.
El anuncio de las tres liberaciones de las FARC fue recibido con júbilo y sorpresa por las familias de los rehenes, que invitaron a los rebeldes a hacer gestos similares con otros cautivos.
«Me falta la voz para poder expresar la emoción que me causa esta noticia. Espero que sea cierta y que se pueda consolidar pronto», dijo llorando al conocer la noticia Clara González, madre de Clara Rojas, quien recordó que desde hace más de cuatro años no tiene pruebas de vida de su hija.
«Es lo mejor que nos podría pasar. No teníamos ninguna información al respecto, pero nos llena de felicidad, ojalá sea cierto», señaló por su parte Patricia Perdomo, hija de la ex congresista González.
Por su parte, Yolanda Pulecio, madre de Betancourt, dijo que siente «mucha emoción por las familias de Clara y Consuelo» y subrayó que se trata de un anuncio que muestra los resultados de la mediación de Chávez. Desde Francia, Sarkozy anunció su beneplácito.




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