Jerusalén y Betunya (ANSA, AFP) - Israel liberó ayer a 334 detenidos palestinos de los 442 que se comprometió a excarcelar como gesto de «buena voluntad», pero la tensión creció luego de la detención de 14 palestinos durante una redada del ejército israelí en Jericó.
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Mientras tanto, las presiones contra el gobierno de Ariel Sharon por la polémica construcción del muro de separación en Cisjordania aumentaron ayer, cuando el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, admitió que dicho muro divisorio es «un problema».
«Ya dije que el muro es un problema pero seguiremos hablando (con las autoridades israelíes) y estamos haciendo progresos», dijo Bush. Según el mandatario norteamericano, «ambas partes deben respetar sus propias obligaciones para recrear un clima de confianza y seguridad».
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