20 de junio 2003 - 00:00

Líderes europeos aceptan proyecto de Costitución

Los 15 jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) dieron hoy en la cumbre de Salónica un paso histórico al aceptar tomar el proyecto de Constitución para el bloque presentado por el francés Valéry Giscard d'Estaing, como base para negociar una Carta Magna a partir de octubre.

Sin embargo, las disputas ya empezaron a asomar por la tendencia de los gobiernos a apegarse a sus propios intereses nacionales y por las evidentes diferencias que existen entre las potencias y los países más pequeños.

"Esto supone un paso histórico", afirma la declaración emitida durante la cumbre en el balneario griego de Puerto Carras, cerca de Salónica.

"Hemos vivido un día importante", aseguró por su parte el primer ministro griego y presidente de turno de la UE, Costas Simitis. "Por primera vez tenemos un borrador de Constitución para la UE".

El proyecto, elaborado por una Convención de 105 miembros encabezada por el ex presidente francés Valery Giscard d'Estaing, es una "buena base" para la Conferencia Intergubernamental que comenzará en octubre y que se prolongará hasta marzo y que deberá finalizar el proyecto, agregó Simitis.

Si todo marcha como está previsto, la nueva Constitución europea será suscripta en mayo del próximo año, antes de las elecciones al Parlamento Europeo, previstas para junio de 2004. "De acuerdo con los planes, la Constitución sería firmada poco después del 1 de mayo de 2004, fecha en que la UE abrirá
formalmente sus puertas a diez nuevos miembros", explicó el primer ministro griego.

Sin embargo, aunque todos los gobernantes europeos alabaron el texto constitucional, ya hay señales de que la verdadera batalla por el borrador del texto está aún por venir. El trabajo realizado por la Convención durante los últimos 16 meses se centró en coordinar la toma de decisiones en una UE que el año próximo pasará a tener 25 miembros.

Entre las principales propuestas está la de un presidente permanente del Consejo Europeo, así como la existencia, por primera vez en su historia, de un ministro de Relaciones Exteriores de la UE.

En este sentido, Simitis pidió a sus colegas europeos que no reabran los compromisos tan difícilmente alcanzados. Pero ya en la cumbre de Salónica se trazaron hoy las primeras líneas de disidencias por el texto constitucional, algunos de cuyos puntos cuentan con la oposición de países miembro y de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE.

Tanto la Comisión como los Estados más pequeños, están molestos por lo que de facto significa una UE bicéfala con presidentes separados que encabecen el Consejo Europeo y la Comisión.

A los países pequeños tampoco les convence la sugerencia de reducir la Comisión Europea en una ampliada UE. Giscard quiere un ejecutivo europeo de 25 miembros, de los cuales sólo 15 tendrán derercho a voto. Los críticos advierten que esto va a crear una Comisión de dos clases.

También se temen "batallas" por la cuestión del veto nacional: Gran Bretaña insiste en mantener un veto para cuestiones de impuestos, Alemania lo quiere para asuntos de inmigración y asilo, y la mayoría de los países, salvo Alemania, no quieren que el voto por mayoría se extienda a la política exterior.

Está previsto que los jefes de Estado y de Gobierno emitan también la primera doctrina sobre seguridad del bloque, en la que llamarán a una intervención más fuerte contra el terrorismo y las armas de destrucción masiva.

La cumbre de Salónica está siendo celebrada en medio de intensas medidas de seguridad, con 20.000 efectivos policiales y militares guardando el complejo donde tiene lugar el encuentro.

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