Londres (EFE, Reuters, ANSA) - En un hecho sin precedentes, Cherie Booth, la esposa del primer ministro británico Tony Blair, se vio ayer obligada a pedir disculpas públicas por haber obtenido la asistencia de un ex convicto y estafador para lograr un descuento en una operación inmobiliaria. El escándalo creció cuando la prensa publicó que además Booth se había preocupado por el trámite de deportación que pesa sobre su fugaz gestor, el australiano Peter Foster, y hasta pudo haberlo ayudado.
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Con lágrimas en los ojos, en una escena impensada hace una semana para esta abogada exitosa, reconoció dos errores fundamentales: haber negado la versión en las primeras declaraciones a la prensa, lo que calificó como «un malentendido para proteger la intimidad de mi familia», y «permitir que alguien a quien no conocía interviniera en los asuntos de mi familia».
Foster, un ex convicto y estafador confeso a quien la policía británica quiso deportar desde el mismo día en que llegó al aeropuerto londinense de Lutton, el 1 de setiembre, ayudó a Cherie Booth a comprar dos departamentos en la ciudad de Bristol a precio reducido. La deportación a Australia fue apelada por los abogados y se encuentra pendiente de resolución.
La esposa de Blair prosiguió diciendo que siente «haber hecho pasar vergüenza a alguien. Soy la esposa del primer ministro, tengo un trabajo interesante y una familia maravillosa, pero no soy Superwoman».
La prensa publicó ayer que los abogados de Foster afirmaron que Booth llamó el mes pasado por teléfono para asegurarse de que los trámites eran gestionados correctamente. Cherie quería tranquilizar a su amiga y asesora de imagen, Corole Caplin, quien es la novia del estafador y será la madre de su futuro hijo.
•Antecedentes
Cherie Booth se vio obligada el pasado jueves a admitir que Foster la ayudó a comprar hace tres meses dos pisos en Bristol con un descuento de 40.000 libras (62.400 dólares) sobre las dos propiedades, que costaban cada una 270.000 libras (421.200 dólares). Uno de los dos departamentos es para el hijo del matrimonio Blair, Euan, quien estudia en la Universidad de Bristol, y el otro para alquilar.
Foster, que tiene antecedentes penales por utilizar documentos fraudulentos para obtener créditos, saltó a la fama en los años ochenta cuando salía con la cantante y modelo Samantha Fox. Ante la ofensiva de la prensa, Downing Street se atrincheró y defendió a Cherie Booth, luego de recibir información parcial de la esposa de Blair. Después el «Daily Mail» publicó los correos electrónicos que se cruzaron Foster y Cherie acerca de la gestión en Bristol: «No puedo agradecerte lo suficiente, Peter, el que hayas hecho estas negociaciones en mi nombre», escribió la esposa de Tony Blair. La última revelación es que abogados de Foster se pusieron en contacto con el estudio de Cherie, quien tiene grado de «barrister», el selecto cuerpo de letrados que están autorizados a presentar los casos ante los tribunales.
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