9 de junio 2004 - 00:00

Logro de Bush: ONU avaló el plan para transición iraquí

Después de dos años de desencuentros, Estados Unidos consiguió el aval del Consejo de Seguridad de la ONU para su plan de transición en Irak. El apoyo coincide con la cumbre del G-8 en Sea Island, en la que George W. Bush buscará apoyos para un Gran Medio Oriente democrático. La resolución exige que en 2006 se retiren tropas extranjeras del país árabe.

George W. Bush y Silvio Berlusconi se saludan ayer en el balneario estadounidense de Sea Island, en la cumbre del G-8. «Elegimos la estrategia justa. No negociamos con terroristas », se congratuló Berlusconi.
George W. Bush y Silvio Berlusconi se saludan ayer en el balneario estadounidense de Sea Island, en la cumbre del G-8. «Elegimos la estrategia justa. No negociamos con terroristas », se congratuló Berlusconi.
Nueva York y Sea Island, Estados Unidos (AFP, Reuters, DPA, ANSA, EFE) - La administración Bush consiguió ayer el mayor logro diplomático tras dos años tormentosos de tensión con gran parte de la comunidad internacional. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la resolución que avala la transición iraquí, lo que constituye un enorme paso para poner fin a la profunda división internacional sobre la guerra comandada por Estados Unidos para derrocar a Saddam Hussein.

La resolución que otorga a Bagdad la soberanía formal cuando termine la ocupación el 30 de junio busca ordenar el traspaso de poder a los iraquíes y detalla las etapas que conducirán a la realización de elecciones de aquí a enero de 2005.

El acuerdo fue celebrado por George W. Bush en Sea Island, el balneario estadounidense de Georgia en el que el mandatario republicano recibe desde ayer a los líderes de las principales potencias económicas del mundo agrupadas en el G-8. Por primera vez desde la asunción de Bush en la Casa Blanca, Irak constituye un punto de acuerdo y no de discordancia en una cumbre con líderes como el francés Jacques Chirac o el alemán Gerhard Schröder.

Luego de varias semanas de negociaciones, Washington y Londres superaron la reticencia de varios estados miembros del consejo la noche del lunes, al acceder a hacer una concesión a la pretensión de que el gobierno semisoberano iraquí tenga alguna participación en decisiones militares « delicadas».

Cuatro miembros del G-8 (EE.UU., GB, Italia y Japón) apoyaron en su momento la operación contra el régimen de Saddam Hussein, mientras otros cuatro se opusieron (Francia, Alemania, Rusia y Canadá). La resolución de la ONU efectuada ayer en Nueva York tuvo el apoyo de los miembros permanentes con derecho a veto (EE.UU., Rusia, Francia, Gran Bretaña y China), y de los otros diez países que ocupan plazas transitorias.

Los principales puntos aprobados comprenden lo siguiente:

• Los más de 100.000 efectivos estadounidenses permanecerán en Irak luego del 30 de junio, solamente a solicitud del gobierno iraquí, que está descontada.

• Estados Unidos e Irak se comprometen a establecer una cooperación sobre « operaciones militares delicadas», una frase que ayudó a lograr el acuerdo de París y Berlín.

• El mandato de la fuerza militar multinacional liderada por EE.UU. expirará, en cualquier caso, a fines de enero de 2006.

• El gobierno interino soberano de Irak (ya designado con aprobación de EE.UU., que encabeza el jeque
Ghazi al Yawar) asumirá plena autoridad el 30 de junio de 2004.

• Los ingresos petroleros serán depositados en el Fondo de Desarrollo iraquí, que pasa a control de Irak, aunque las cuentas continuarán auditadas por un órgano internacional como hasta ahora.

• A más tardar el 31 de enero de 2005 debe haber elecciones para una Asamblea de Transición que deberá formar un gobierno provisional y elaborar una Constitución.

• La fuerza multinacional, que estará bajo un mando único, podrá tomar las medidas necesarias para mantener la seguridad.

En lo que fue el principal punto de discordia en las últimas horas de negociación, Estados Unidos prometió «asociación» y coordinación con los dirigentes militares iraquíes en las operaciones de la fuerza de paz, pero no contempla la posibilidad de veto de las autoridades iraquíes a las operaciones militares de gran envergadura.

Los líderes de las potencias mundiales reunidos en la cumbre del G-8 en Estados Unidos expresaron su satisfacción por el acuerdo.

George W. Bush
: «Estamos en el punto de mostrar al mundo que los miembros del consejo de seguridad trabajan juntos para asegurar que Irak es libre, pacífico y democrático. Un Irak libre catalizará los cambios en el Gran Medio Oriente, elemento importante para ganar la guerra contra el terrorismo».

Tony Blair (primer ministro británico)
: «No hay ninguna duda de que una soberanía plena y total es transferida al nuevo gobierno de Irak. Un mundo unido que habla una sola voz».

Silvio Berlusconi ( primer ministro italiano)
: «Se abre la vía a la democratización de Irak. Es lo que queremos».

Romano Prodi
( presidente de la Comisión Europea): «Es el fin de un largo período de dificultades. Espero que eso marque el inicio de un período de cooperación».

En Sea Island, una isla frecuentada por los ricos y famosos de Estados Unidos, la primera cita multilateral del G-8 fue la cena social de anoche. Son tres las sesiones plenarias previstas: comienzan por una sobre la economía global para hoy la mañana y otra sobre la «agenda compasiva» por la tarde. Mañana se realizará una cita plenaria conclusiva del encuentro. Otro de los objetivos estadounidenses es avanzar en el rediseño democrático de Medio Oriente. Para ello, Bush procurará el apoyo al plan Sharon para el retiro parcial de colonias en Gaza y Cisjordania.

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