28 de septiembre 2004 - 00:00

Los robos de diamantes son eternos

París - Tan sólo un cuarto de hora les llevó a los ladrones hacerse ayer, en el Museo del Louvre, con dos diamantes valuados en 11,5 millones de euros. Fue un golpe perfecto, que sorprendió a la policía por su «audacia y descaro». Ni siquiera en el cine -dijeron algunos-se vio alguna vez un robo tan veloz y limpio. Los diamantes eran exhibidos en uno de los subsuelos del Louvre, dentro de la Bienal Internacional de Antigüedades. Créase o no: el stand del famoso joyero suizo Chopard, donde se encontraban las piezas, no tenía alarmas ni cámaras de vigilancia. Entre las 15 y las 15.15, manos anónimas aprovecharon un descuido y simplemente abrieron la vitrina para llevarse un diamante blanco de 47 quilates, valuado en 6 millones de euros, y otro azul, de 15,74 quilates, por un valor de 5,5 millones. Pero no fue sino bastante tiempo después cuando los empleados, que en ese cuarto de hora habían dejado el local, advirtieron, para su desesperación, la falta de las piezas. La policía, que acudió de inmediato, consideró «insólito» que esas joyas no tuvieran la menor protección. La Bienal reúne del 15 al 28 de setiembre a los más prestigiosos anticuarios y joyeros, 111 en total y 39 de ellos extranjeros llegados de Gran Bretaña, Bélgica, Estados Unidos, Alemania, Suiza e Italia.

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