Los tories rompen con el legado de Thatcher
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Tras tres derrotas electorales consecutivas, el joven líder conservador está decidido a acabar con el pasado para convertirse en primer ministro del Reino Unido en el año 2009. Así, cuando aún no hace tres meses que se hizo con el liderazgo del partido, Cameron presentó en Londres el nuevo ideario del partido, que será sometido a votación entre los 250.000 miembros del partido antes del congreso anual este otoño.
«Este partido ha votado por el cambio. Ahora tenemos que demostrar qué significa cambio. No sólo de lo que estamos cambiando, sino hacia lo que estamos cambiando», señaló Cameron, quien en su lucha por centrar al partido no teme marginar a los seguidores de la ex primera ministra Thatcher, la histórica Dama de Hierro.
Construido para Perdurar es el título del documento, que contiene los ocho puntos centrales de lo que Cameron denomina «conservadurismo moderno y solidario». La presentación tuvo lugar el martes por la noche en un momento en el que Cameron ya empezó a ser criticado por los sectores más de derecha debido a su instinto reformador.
Por primera vez en la historia del conservadurismo británico, su liderazgo aboga abiertamente por un crecimiento económicoque no dañe al medioambiente. En el documento presentado el martes, Cameron subraya también que «acabar con la pobreza» es un deber moral del partido. Bajo la batuta de Cameron, los tories proclaman además que el Estado debe garantizar los servicios públicos, aunque al igual que Tony Blair defienden que éstos pueden ser gestionados más competitivamente por el sector privado.
Otro punto no oído antes en las filas conservadoras es que las políticas del partido han de estar destinadas a ayudar a los más necesitados y no a los ricos.
• Comparación
El revolucionario documento ha sido comparado por la prensa británica con la famosa Cláusula 4 que Tony Blair hizo saltar por los aires en 1994, cuando se hizo con el liderazgo del Partido Laborista.
Esa cláusula de la Constitución del partido establecía el compromiso de los laboristas con la nacionalización de las industrias y servicios. La abolición de aquella cláusula, que se remontaba a 1918 y pretendía asegurar para el trabajador los frutos de la industria y su equitativa distribución, fue aprobada finalmente frente a una fuerte oposición de la vieja guardia laborista.
Esa decisión posibilitó en gran medida la llega de los laboristas al poder en 1997 tras 18 años en la oposición. «Nosotros no tenemos ninguna Cláusula 4, por lo que no pido que tiremos nada por la borda. No hace falta, pero en cualquier organización hay que explicar lo que uno defiende, aquello por lo que uno lucha, y presentarlo en un documento para que la gente vea que el nuevo y compasivo Partido Conservador es un partido para todos, y no sólo para los ricos», explicó Cameron. Poco antes de pronunciar su discurso reformador, los conservadores anunciaron que van a apoyar las reformas educativas que ayer presentó el gobierno laborista.
El proyecto de Blair, ampliamente criticado por el sector izquierdista de su partido, sería una buena oportunidad para David Cameron de ponerlo en un aprieto en la votación parlamentaria dentro de dos semanas, pero eso sería política a corto plazo, y Cameron está aquí para ganar en 2009.




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