Lula llamó a la calma en cadena nacional luego de la tragedia aérea
Lula, ayer, durante su discurso en cadena de tv.
Por eso rechazó despedir a algunos de los responsables del sector aéreo, como el ministro de Defensa, Waldir Pires, o el jefe de Infraero, la administradora de aeropuertos, José Carlos Pereira.
La ministra jefe de gabinete, Dilma Roussef, negó que las medidas se hayan acelerado por el accidente o que signifiquen un reconocimiento de que las condiciones existentes en Congonhas originaron la tragedia.
"Estamos sensibilizados por ese desastre lamentable, pero creemos que cuando la caja negra se decodifique, se sabrán las razones del mismo. No cabe al gobierno especular", afirmó.
La crisis aérea se desató tras el choque a fin de septiembre sobre la selva amazónica de un Boeing de la compañía Gol con un jet Legacy, que dejó un saldo de 154 muertos.
Después, los controladores, que piden su desmilitarización y mejores condiciones laborales, realizaron huelgas que colapsaron el tráfico aéreo.
"Nuestro sistema aéreo, a pesar de las inversiones hechas para expandir y modernizar casi todos los aeropuertos, pasa por dificultades", reconoció Lula. "El mayor problema hoy es la excesiva concentración de vuelos en Congonhas. Eso es lo que precisamos resolver inmediatamente", añadió.
El Conac ordenó que en un plazo de 60 días Congonhas deje de ser punto de conexión y escalas de vuelo y se limite a despegues y aterrizajes de viajes que lo tienen como punto inicial o final de un trayecto.
También prohibió operar nuevos vuelos fletados, charter y de pequeños aviones en Congonhas y dispuso redistribuir los ya autorizados.
En medio de la polémica sobre el accidente del martes, Tam admitió que, por un defecto encontrado cuatro días antes, el avión tenía desactivado un reversor, dispositivo de la turbina que ayuda a frenar el avión, siguiendo los procedimientos admitidos por el fabricante Airbus y las autoridades brasileñas.
"Volar sin reversor derecho no representa riesgo alguno, excepto en una pista muy contaminada (...) bajo fuerte lluvia, lo que no era el caso en Congonhas", dijo Ruy Amparo, vicepresidente técnico de la empresa.
El avión tocó la pista y, a gran velocidad, giró a la izquierda, atravesó una avenida e impactó contra un edificio de la propia Tam.
James Waterhouse, profesor de Ingeniería Aeronáutica de la Universidad de Sao Paulo, dijo a la AFP que "con un reversor de aterrizaje inoperante, el avión pierde capacidad de frenar de manera aerodinámica y se ve forzado a contar apenas con las ruedas".



