Bagdad (EFE, ANSA, DPA) - Decenas de madres iraquíes se concentraron ayer en una plaza céntrica de Bagdad para pedir al régimen que preside Saddam Hussein que explique dónde están sus hijos, que permanecen desaparecidos después de esperar en vano su salida de la cárcel tras el indulto general. En tanto, la administración Bush presentó un nuevo proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad y presionó a sus aliados para que no dilaten una decisión.
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Los manifestantes se congregaron frente a la sede del Ministerio de Información en la capital iraquí, donde, a pesar de las protestas y los llantos, enarbolaron retratos de Saddam Hussein y corearon consignas en favor del régimen.
Las autoridades iraquíes ignoraron la manifestación e insistieron en que «todas las cárceles del país ya están vacías y sus puertas cerradas». Según el gobierno de Bagdad, además de los presos comunes, el indulto general benefició a los prisioneros políticos, a los opositores exiliados, a los condenados a muerte y a los desertores. La demanda de las madres la sustenta también el Grupo Pro Derechos Humanos en Irak (GDHI), que denunció que «muchos prisioneros políticos aún permanecen retenidos en cárceles secretas».
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